“Yo tuve un año sabático porque no tenía dinero para llevar a mi hijo a las terapias”. La frase de Josefina Ibarra, madre cuidadora de un adolescente con autismo, resumió este martes la realidad silenciosa que viven cientos de familias en Barranquilla, donde muchas personas con discapacidad terminan dejando tratamientos médicos o procesos educativos por falta de dinero para transportarse.
El alcalde Alejandro Char, en un bus de Transmetro, entregó los primeros estímulos de transporte para personas con discapacidad y sus cuidadores. La iniciativa financiará hasta 48 pasajes mensuales por beneficiario, cubriendo desplazamientos a citas médicas, terapias, colegios y lugares de trabajo.
“Yo tuve un año sin poder llevar a mi hijo a terapias porque no tenía dinero”. — Josefina Ibarra, madre cuidadora.
La medida busca reducir las barreras de acceso a servicios esenciales para la población con discapacidad, garantizando su derecho a la salud, educación y movilidad. Los subsidios se entregarán de manera periódica y se espera que beneficien a cientos de familias en la ciudad.