La UEFA ha impuesto una multa de 15.000 euros al Real Madrid luego de que un aficionado realizara un saludo nazi durante el partido de vuelta de los playoffs de la Liga de Campeones contra el Benfica en el Santiago Bernabéu.
El incidente ocurrió al inicio del encuentro, cuando las cámaras captaron al hincha haciendo el saludo repetidas veces en una grada que, irónicamente, levantaba un tifo contra el racismo. El hombre fue expulsado inmediatamente del estadio.
El club blanco reaccionó rápidamente solicitando al comité disciplinario iniciar un procedimiento de expulsión definitiva contra el aficionado y emitió un comunicado condenando enérgicamente los gestos que incitan al odio y la violencia.
El Real Madrid condena este tipo de gestos y de expresiones que incitan a la violencia y al odio en el deporte y en la sociedad.
Además de la multa económica, la UEFA ha advertido que, en caso de reincidencia de comportamientos racistas o discriminatorios por parte de la afición, ordenará el cierre parcial del estadio, específicamente 500 asientos en la tribuna sur inferior.
La sanción queda suspendida durante un año y la próxima prueba para el Real Madrid será el 11 de marzo contra el Manchester City en octavos de final de la Champions, donde podrá contar con todo su público siempre que no se repitan incidentes.