En un emotivo evento en Barrancabermeja, Santander, María y Laura, madre e hija separadas hace 25 años cuando la niña fue raptada en el sur de Bolívar, vivieron un encuentro cargado de lágrimas y esperanza. La historia de Laura, quien fue arrebatada a los dos años en un contexto de violencia, conmovió a la comunidad y representa un símbolo de sanación para muchas familias afectadas por el conflicto armado.
Durante dos décadas, María guardó silencio por miedo a represalias, pero en 2021 decidió iniciar la búsqueda de su hija con el apoyo de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD). Gracias a un proceso riguroso que incluyó cotejo de datos y pruebas de ADN realizadas por Medicina Legal, se confirmó la identidad de Laura y se pudo organizar el esperado reencuentro.
"Felicidad, es un amor que necesitaba desde hace tantos años. Desde el 2021 comencé la búsqueda, antes tenía mucho miedo, finalizó ese sufrimiento. Nace un nuevo momento. Le agradezco a Dios que permitió este encuentro, ya vamos a poder compartir y estar juntas."
"Por fin llegó ese momento, me siento feliz, agradecida, estoy muy agradecida de poder estar con ella. Crecí sin un pedazo de mi vida. No pierdan la fe, la esperanza de que algún momento se podrán encontrar."
El abrazo entre madre e hija duró más de 40 segundos y estuvo cargado de emociones profundas como perdón, sanación y un nuevo comienzo. La UBPD resaltó que este reencuentro materializa las bases de la reconciliación en un país que aún busca sanar las heridas del pasado.
- La niña fue raptada en 2001 en el sur de Bolívar, una de las zonas más afectadas por el conflicto armado.
- María inició la búsqueda en 2021 tras superar el miedo a represalias.
- La UBPD coordina la búsqueda de 1.176 personas desaparecidas en el sur de Bolívar y 5.908 en la región del Magdalena Medio.
- El reencuentro se realizó en un evento especial en Barrancabermeja, con flores blancas y amarillas como símbolo de esperanza.
Este encuentro no solo representa la unión de una familia, sino también un paso significativo hacia la reparación y la reconciliación en Colombia, recordando la importancia de mantener viva la esperanza y el compromiso con quienes aún buscan a sus seres queridos desaparecidos.