El fundador del gigante textil Mango, Isak Andic, estaba parado y sin usar su teléfono en el momento en que se precipitó mortalmente, según infiere la policía regional de Cataluña al constatar que su móvil no registró ningún movimiento antes de caer, lo que debilita la hipótesis de que se despeñara por una distracción.
El foco en la versión del hijo
La investigación se centra ahora en las contradicciones de su hijo, Jonathan Andic, acusado de homicidio. La defensa de Jonathan asegura que los mensajes sobre 'matar' a su padre se tratan de una 'metáfora', según informó la periodista Camila Sánchez Fajardo.