A primeras horas de la mañana en Bogotá, un grupo de personas, incluyendo extranjeros, se reunió en puntos dispersos de la ciudad para participar en un evento ilegal que las autoridades investigaban desde días antes. Sin anuncios públicos, los organizadores movilizaron perros, principalmente cruces de pitbull, en vehículos que evitaban vías principales para ocultar su destino.
Una denuncia anónima recibida entre el 11 y 12 de marzo alertó a la Sijín sobre una convención internacional de peleas clandestinas de perros programada para el 14 de marzo. La Fiscalía abrió una investigación que, a pesar de dudas iniciales, priorizó salvar vidas y detectar la ubicación del evento.
El uso de drones fue fundamental para ubicar el lugar exacto de las peleas, que se realizaban en un lote rural en la vereda Aurora Alta, jurisdicción de La Calera, cerca de El Codito. Allí, la Policía ingresó el sábado 14 de marzo al mediodía y encontró perros muertos y otros con graves heridas producto de las peleas a muerte.
- 13 personas detenidas: 9 extranjeras (dominicanas, venezolanas, ecuatorianas) y 4 colombianas.
- Identificación del presunto cerebro de la red: Julián Esteban León Ramírez.
- Captura de un veterinario involucrado en las peleas: Carlos Alberto Sifuentes Hernández.
- Rescate de varios perros con lesiones graves y recuperación de dos animales muertos.
- Confiscación de evidencias que demuestran apuestas ilegales con premios de hasta 1.000 dólares por combate.
La investigación reveló que esta red opera de manera itinerante, cambiando de ubicación cada año para dificultar su rastreo. La participación de ciudadanos de varios países indica una estructura con conexiones internacionales que organizan peleas clandestinas con apuestas millonarias.
“Aunque no teníamos un panorama completo, decidimos actuar de inmediato para evitar que más animales resultaran heridos o muertos.” – Fuente oficial de la Fiscalía
El operativo contó con la colaboración de la Sijín, grupos especializados en fauna, la Fiscalía y equipos veterinarios de Bogotá y Cundinamarca. Los capturados aceptaron los cargos y el proceso judicial continúa mientras se esclarece el alcance total de esta red ilegal.
Este caso expone la gravedad y la sofisticación de las peleas clandestinas de perros en Colombia, evidenciando la necesidad de fortalecer la vigilancia y sanciones para proteger a los animales y desmantelar estas redes criminales.