La Real Sociedad se coronó campeona de la Copa del Rey en una final vibrante contra el Atlético de Madrid, que terminó 2-2 y se definió en penales en el estadio La Cartuja de Sevilla.
Entre la multitud, destacó la historia de un hincha que recorrió 900 kilómetros para presenciar el encuentro, pero decidió ceder su entrada a su hija para que ella disfrutara del partido en el estadio.
Le he dicho que entre ella porque yo ya lo he vivido.
El hombre acompañó a su hija fuera del estadio, siguiendo la final desde la calle, mientras ella vivía la emoción en primera fila.
Este acto de generosidad y amor paterno se convirtió en un símbolo de la pasión por el fútbol y la importancia de compartir momentos únicos con la familia.