Cali

Un recorrido por sitios nuevos y otros más clásicos para comer y beber bien en Buenos Aires

Noticia Un recorrido por sitios nuevos y otros más clásicos para comer y beber bien en Buenos AiresUn viaje por lugares afamados, neobodegones, cocinas de autor...

Publicado

Foto: La voz del país

Noticia Un recorrido por sitios nuevos y otros más clásicos para comer y beber bien en Buenos AiresUn viaje por lugares afamados, neobodegones, cocinas de autor, cafés y sitios para ‘alargar la noche’, en la capital argentina.Este es el comedor de Trescha, el restaurante del chef Tomás Treschanski (27 años), y quien ya tiene una estrella Michelin.  Foto: Cortesía TreschaLink Julia Londoño Bozzi (*)24.05.2026 04:01 Actualizado: 24.05.2026 10:01 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Cafés, pizzerías, cocina de autor, cocina callejera, comida italiana, bares, bodegones, neobodegones, confiterías, heladerías y, claro, parrillas. Buenos Aires ha sido uno de los destinos gastronómicos más apetecidos de la región desde comienzos de siglo, cuando la crisis del 2001 devaluó su moneda, pero posicionó al turismo como motor de la economía, al tiempo que ponía en valor su cocina local.Argentina fue uno de los destinos regionales con mayor crecimiento del turismo internacional esa década, según la Organización Mundial del Turismo. Y los visitantes se enamoraron de la variedad de sus cocinas mestizas, su famosa cocina de inmigrantes. En 2017, Buenos Aires recibió el título de Capital Iberoamericana de la Cultura Gastronómica, que otorga la Academia Iberoamericana de Gastronomía, oficializando su lugar como destino de buen comer en la región junto a Lima, Ciudad de México y São Paulo.Breve guía de los nuevos, los imperdibles, la alta cocina y algunos bares que vale la pena probar si piensa viajar a la capital argentina.Al que todos quieren irSi hay un restaurante que en los últimos años sintetiza el brillo de la cocina argentina en la escena global, es Don Julio Parrilla, un imperdible que entró en The hall of fire tras ganar durante tres años consecutivos como mejor restaurante de carnes del mundo en el ranking World’s 101 Best Steak Restaurants, además de una estrella Michelin y el puesto número uno en los 50 Best Latinoamérica.Don Julio vale la espera (hay que reservar) y el precio de su menú, que en esta época del año es el menú de otoño, es aproximadamente 190 dólares, la versión larga, y 130 la corta, con tres opciones de maridaje adicional: la armonización modernista, una inmersión en los vinos argentinos contemporáneos; la tradicionalista, con vinos históricos locales, y la versión sin alcohol con frutos, flores, hierbas e infusiones de estación.Parrilla Don Julio Foto:Cortesía Don Julio es el servicio antes que todo: desde llegar a la afamada esquina Gurruchaga, en Palermo, a entretener el hambre con empanaditas y una copa de espumante, hasta el ritual siempre generoso del café en la sobremesa. Lo de la hospitalidad es tan cierto que siendo una de las parrillas más famosas del mundo Don Julio ofrece un menú vegetariano de temporada, que en este momento es espuma de choclo a la parrilla, carpaccio de zapallos, pimiento calahorra relleno y yema de huevo y sorbete de pera Williams.Los nuevosHace un año, las cartas de los restaurantes de Buenos Aires cambiaban de precio semanalmente, pero en los últimos meses los precios se estabilizaron y hay una ola de aperturas. Chuchú, un restaurante en el Museo Nacional Ferroviario, es un buen ejemplo. El estilo desenfadado e irreverente de Facundo Kelemen, el chef del restaurante Mengano, aterriza en este nuevo bistró del barrio Retiro, donde se puede comer con vistas a dos vagones de tren de los años 30, propiedad del museo, que se asoman tras la ventana posterior del local.El restaurante Chuchú cuenta con una agradable y amplia terraza. Foto: Rodrigo Ruiz Ciancia. Restaurante Chuchú. La barra, con vistas a la cocina, es clásica y permite ver a través de una ventana el ritmo de los cocineros preparando clásicos argentinos como milanesas y supremas. “Suelen decir que primero hay que hacer los clásicos y después reversionarlos. Yo empecé al revés, haciendo reversiones de platos porteños en Mengano y ahora quiero demostrar que también puedo hacer los clásicos”, dice Kelemen.¿Qué comer? Es un buen lugar para probar la charcutería local, la milanesa napolitana, las pastas de la casa y las carnes acompañadas de papas fritas gordas o flacas.Social Corazón, en el corazón de Palermo, es el nuevo proyecto de la gente de Don Julio. Foto:Foto: Social Corazón Otra opción es Social Corazón. Queda en el corazón de Palermo y es el nuevo proyecto del premiado empresario Pablo Rivero, la cabeza detrás de Don Julio Parrilla. Social Corazón es un espacio para compartir, a cualquier hora del día, buenos cafés, pastelería, panadería, ensaladas, sándwiches y platos livianos... Excusas para encontrarse en un iluminado local de 250 metros cuadrados, y dos pisos, a un par de cuadras de la famosa parrilla. Si quiere entender cuál es la gracia de los sándwiches de miga, si quiere probar las ‘facturas’, la belleza y variedad de la panadería tradicional argentina, Social Corazón es un gran lugar. No se quede sin probar el librito, la delicadeza de esa masa es memorable.Cocina de autorTrescha, del chef Tomás Treschanski (27 años), en la calle Murillo 725 del barrio Villa Crespo, es extravagante. Y delicioso. Un local con la escultura de un gallo en la entrada anuncia la experiencia fuera de lo ordinario. El salón orbita alrededor de una barra para once comensales. También tiene una cava subterránea a la que se entra por una escalera de caracol como de buque.No hay ambigüedad en la cocina técnica de Tomás, resultado de su paso por restaurantes premiados como Azurmendi (España) y Boragó (Chile).Su estrella Michelin y su lugar 36 en la lista 50 Best Restaurants de Latinoamérica están bien puestos. La belleza y prolijidad de cada paso del menú hacen que en Trescha sea inevitable esa mariposa en el estómago al imaginar qué seguirá.¿Qué comer? Hay versión larga y corta del menú de degustación; la corta es buena idea si la intención es comer en más de un restaurante de autor. El menú de degustación es estético, muy colorido, los efectos de su cocina tecnoemocional (una flor delicada, una mariposa en el postre, espumas, esferas) se combinan con la calidez de esculturas de origami que sostienen platos como un mouse de foie con huevas de trucha o un mejillón con emulsión de albahaca.Los bodegonesLugares familiares, sencillos, con estética vintage, platos generosos y buenos precios. Eso son los bodegones argentinos. En la Guía no definitiva del Morfi Porteño, libro recomendado si viaja a Buenos Aires a comer, las autoras describen al bodegón como el epicentro de la cocina porteña.En años recientes se ha comenzado a hablar de los neobodegones como una renovación de esa tradición donde sirven los platos típicos de los bodegones reinterpretados y generalmente con ingredientes de más alta calidad. Esa es la propuesta de Mengano, un paseo sorprendente por la memoria afectiva de los argentinos.Así es el comedor de Mengano, uno de los 'neobodegones' más famosos de Buenos Aires. Foto: Cortesía restaurante Mengano. Mengano hace parte de la selección Bib Gourmand de la Guía Michelin, por su gran relación calidad-precio. La casa ‘estilo chorizo’ donde funciona este neobodegón, desde 2018, tiene 38 puestos, una luz tenue y una barra cálida. Está decorada con fotos antiguas de la familia del chef donde su abuelo, exjugador del Racing, protagoniza algunas hazañas.En la cocina del chef Facundo Kelemen la milanesa se cruza con un katsu sando de wagyu japonés y el resultado es el sándwich de mila, jugoso, con pan crocante y carne untuosa. Otro plato memorable e igual de taquillero es el tartare de cordero con alcaparras, torta frita y una salsa de membrillo contrastante.Los salidos del guionSi ya fue a buenas parrillas y bodegones, si comió empanadas y choripanes y pasó por buenas mesas de pizzas y pastas y quiere explorar algo salido del guion, Santa Inés es una buena opción. Ubicado en una antigua panadería del barrio La Isla de La Paternal, heredero de un horno de mediados del siglo pasado, este es un local cercano y con mucha personalidad, como su dueña. Cocina fusión, con sabores de Asia, comida rica que pica y que a Jazmín Marturet se le antoja cocinar. “Preparé más de 80 platos distintos el año pasado”, dice sobre su carta siempre cambiante. Otro recomendado Bib Gourmand, gran relación calidad-precio.Aspecto del comedor y parte de la cocina del restaurante Ultramarinos, en Buenos Aires Foto: Cortesía restaurante Ultramarinos. Si bien es sabido que, pese a ser un puerto, en Buenos Aires no hay una oferta muy amplia de cocina de mar, está Ultramarinos, que es fascinante. El chef Maximiliano Rossi (el mismo de Picarón, otro taquillero restaurante porteño) abrió hace dos años este seductor proyecto. Queda en un local medio escondido, junto al barrio chino y justo debajo de una estación de tren, lo cual hace que cada 15 minutos, más o menos, se oiga el murmullo del tren, una banda sonora inusual para un sitio donde se come tan bien. ¿Qué comer? Chipirones, navajas, vieiras, ostras, pero sobre todo la almeja panopea, una rareza con forma fálica, que se pesca a mano.Alargar la nocheSi la intención es alargar la noche, esta selección le va a interesar.Dueño de una elegancia de otro tiempo y un piano en el que a Charly García le gustaba tocar, The Library Lounge es un bar ubicado en el interior del eléctrico y legendario hotel Faena: una antigua bodega del puerto de finales del siglo XVIII. El Faena tiene además al ganador del Premio 50 Best al mejor sommelier regional 2025 y una cava acorde. Allí suele haber música en vivo, jazz y noches de tango. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Faena Buenos Aires (@faenabsas) Tres Monos es el imperdible de los bares: 10.º del mundo en la lista 50 Best Bars 2025. Premiado por su onda, sus cocteles con pocos ingredientes y creados con spirits hechos en casa, Este sitio, además, ha sido cuna de una saga de bartenders muy carismáticos.Ojo con Cava Anchoita, un bar de quesos y vinos. Qué carta tan extensa y bien curada de vinos. Y qué anfitrión es Mauro Dostal.Por último, si le gusta compartir mesa y el picoteo, Lardito es el lugar. Tiene una cava caminable en la cual su sommelier lo guía para que encuentre sus vinos favoritos, también por copa.Julia Londoño Bozzi Para EL TIEMPOBuenos Aires@Juliademiamor LEA TAMBIÉN Bogotá buscará la mejor torta de chocolate del mundo: así será el Premio Internacional Paco Torreblanca 2026María Delgado Díaz

La voz del país

Somos un medio de comunicación colombiano comprometido con informar de manera oportuna, responsable y transparente sobre los acontecimientos que marcan la realidad del país y del mundo.