Durante años, el Mar Menor ha sido foco de atención científica por la contaminación y el deterioro ambiental que afectan a la mayor laguna salada de Europa. Ahora, una nueva investigación pone el foco en un fenómeno que, aunque parecía un simple cambio visual, estaría transformando silenciosamente uno de sus ecosistemas más valiosos: la denominada 'mancha blanca'.
Un fenómeno que no es solo estético
El estudio, desarrollado por investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) y la Universidad de Murcia, concluyó que este episodio persistente de 'whiting' no solo modifica el color del agua, sino que está asociado con una pérdida acelerada de vegetación submarina y una disminución significativa de la biodiversidad de peces.
- La mancha blanca ya cubre cerca del 9 % de la superficie del Mar Menor.
- Se han perdido siete kilómetros de vegetación submarina.
- El fenómeno afecta directamente a las poblaciones de peces y plantas acuáticas.
El 'whiting' no es un simple cambio de color; es un indicador de que el ecosistema está bajo presión y podría estar colapsando en algunas zonas.
El impacto en la comunidad científica y ambiental
Los investigadores advierten que, de continuar esta tendencia, el Mar Menor podría perder gran parte de su vegetación submarina en los próximos años, lo que afectaría la calidad del agua, la pesca y el turismo en la región. El estudio insta a las autoridades a tomar medidas urgentes para frenar el avance de la mancha blanca y proteger este ecosistema único.
La investigación, publicada recientemente, se suma a los esfuerzos por monitorear y mitigar los efectos del cambio climático y la contaminación en la laguna, considerada un laboratorio natural para el estudio de ecosistemas costeros.