Un reciente informe de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico de Bogotá ha puesto sobre la mesa una realidad persistente: las mujeres en la ciudad, incluso cuando cuentan con un nivel educativo superior al de los hombres, siguen percibiendo ingresos más bajos. La investigación, liderada por la entidad, concluye que un mayor nivel educativo no es garantía para obtener mejores puestos o salarios más equitativos en el caso de las bogotanas.
El impacto de los ingresos en el acceso laboral
El estudio también destaca que las mujeres que viven en hogares de bajos ingresos enfrentan obstáculos mucho más pronunciados para acceder a empleos formales en comparación con aquellas de estratos altos. Esta doble discriminación —por género y por nivel socioeconómico— profundiza las brechas históricas en el mercado laboral de la capital.
El informe señala que una mujer en un hogar pobre tiene menos oportunidades de acceso a empleos formales que una con ingresos altos, lo que evidencia una desigualdad estructural que trasciende la preparación académica.
Recomendaciones y llamado a la acción
Frente a estos hallazgos, la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico hace un llamado a fortalecer políticas públicas que promuevan la equidad de género en el ámbito laboral, incluyendo medidas como la transparencia salarial, el fomento de la corresponsabilidad en el hogar y el acceso igualitario a oportunidades de empleo formal para todas las mujeres, independientemente de su nivel de ingresos.