En un gesto cargado de simbolismo, la familia presidencial no ingresó a la Casa de Nariño tras la transmisión de mando. Abelardo De La Espriella, nuevo presidente de Colombia, rompió con 46 años de tradición y anunció que su gobierno despachará desde las regiones. 'Puedo prometer, y prometo, que gobernaré desde las regiones', afirmó en su primer discurso desde el Batallón Pichincha, en Cali.
Las tres sedes regionales del poder
La promesa ya tiene forma: Cali, Barranquilla y Medellín serán los principales puntos de despacho del Ejecutivo. En Cali, el Centro Cultural de la ciudad, diseñado por Rogelio Salmona, ya luce la placa de 'sede alterna de la presidencia'. En Barranquilla, la Segunda Brigada del Ejército, en el barrio Paraíso, se perfila como la sede permanente del nuevo jefe de Estado, con adecuaciones financiadas por empresarios y el propio mandatario. En Medellín, el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe será el espacio del Ejecutivo, aunque requerirá ajustes en seguridad.
Un desafío logístico sin precedentes
El principal reto no es jurídico, sino logístico y operativo, advierte Víctor Muñoz, exdirector del Dapre. Coordinar un dispositivo de seguridad, habilitar despachos presidenciales y garantizar espacios para consejos de ministros serán tareas que recaerán en Carlos Ríos (Secretaría General) y Nicolás Gómez (jefatura de Despacho). Además, en Barranquilla se sumarán la Casa Catinchi y la Estación Montoya, lo que amplía el mapa de operaciones.
¿Descentralización real o mudanza de la centralización?
El analista Álvaro Benedetti cuestiona la iniciativa: 'Descentralizar la presidencia desplazando a otras entidades no es propiamente descentralización. Es una mudanza de la centralización'. El Congreso, la Rama Judicial y los ministerios siguen en Bogotá, por lo que un presidente que despache en distintas ciudades no necesariamente acerca el poder a las regiones. Jorge Andrés Rico Zapata, por su parte, ve una oportunidad para atender mejor las realidades locales, pero advierte sobre la necesidad de mantener conexión administrativa con el Gobierno Nacional, incluso con mandatarios regionales de oposición.
La Casa de Nariño se convierte en museo
La Casa de Nariño dejará de ser residencia y sede del Ejecutivo para convertirse en museo abierto al público, según anunció De La Espriella. El Palacio de San Carlos, actual sede de la Cancillería, será el nuevo punto de despacho en Bogotá. Este edificio histórico, donde Simón Bolívar despachó tras el terremoto de 1827, requerirá adecuaciones en seguridad e infraestructura, sujetas a estrictos permisos patrimoniales.