Conflictos internos debilitaron al equipo antes de iniciar la temporada
La crisis de Vaqueros de Montería comenzó a gestarse a principios de 2024, cuando una disputa política entre socios dividió a la organización y afectó la estabilidad del club. Los directivos históricos desaparecieron de la escena y la incertidumbre creció entre la afición conforme se acercaba el inicio de la temporada 2025-2026.
Mala dirección y limitaciones financieras impactan el rendimiento en la liga
La contratación del manager debutante José Tabata generó dudas por su actitud pasiva y pobre manejo del pitcheo. Además, la nómina del equipo reflejó restricciones económicas, lo que se tradujo en un inicio de campeonato desastroso y prolongadas semanas en el último lugar de la tabla.
Aunque la llegada del exgrandes ligas Sugar Ray Marimón como coach de pitcheo mejoró el desempeño, el equipo no pudo remontar. La apuesta por veteranos fracasó y la ausencia casi total de los socios en el estadio evidenció la falta de apoyo institucional.
Una reacción tardía no evitó la eliminación histórica de Vaqueros
En las últimas semanas, la incorporación de refuerzos venezolanos permitió que Vaqueros peleara por el segundo puesto, pero la recuperación llegó demasiado tarde. Por primera vez desde su ingreso a la Liga, el equipo cordobés quedó fuera de la final.
“Vaqueros fue el primer derrotado de la contienda electoral a Congreso y pagó los platos rotos de la reyerta entre políticos en Córdoba.”
¿Podrá Vaqueros reinventarse y recuperar su lugar en el béisbol colombiano?
Este fracaso abre la puerta a una restructuración profunda en la dirigencia. Se plantea la posibilidad de vender acciones sin intereses políticos y dar oportunidad a un manager local con sentido de pertenencia, como el expelotero Carlos Vidal de Lorica. El trabajo debe comenzar de inmediato para no castigar más a la afición y evitar que la historia se repita.