Un accidente mortal que expone fallas en regulación de chivas
El sábado 17 de enero, Boris Eduardo Ramos, domiciliario de 47 años, murió tras ser atropellado por una chiva turística en el barrio Getsemaní. El conductor dio positivo en grado cero en la prueba de alcoholemia, lo que indica una leve embriaguez, agravando la situación. Este hecho puso nuevamente bajo la lupa la operación de las chivas, que aunque reguladas por decreto, enfrentan denuncias por incumplimiento de normas y consumo de alcohol dentro de los vehículos.
Residentes alertan sobre ruido excesivo y recorridos fuera de norma
Andrés Rico Rivera, presidente de la Junta de Acción Comunal de Bocagrande, reportó que las chivas circulan con música a volúmenes que superan los límites permitidos, generando contaminación auditiva que afecta la tranquilidad y salud de quienes habitan y trabajan en esta zona turística. Además, denunció que estos vehículos ingresan a vías internas no autorizadas, lo que incumple el decreto que regula sus rutas y aumenta el impacto negativo en el sector.
“Estos vehículos transitan por Bocagrande emitiendo música a volúmenes excesivos, afectando el derecho al descanso y el normal funcionamiento de hoteles, clínicas y establecimientos comerciales.”
Demandas claras para mejorar el control y sanciones
Los residentes solicitan a las autoridades intensificar los operativos para controlar los niveles de ruido y garantizar el cumplimiento estricto de las rutas autorizadas. Piden además que se impongan sanciones a conductores y empresas que violen la normativa vigente y que se evalúen medidas adicionales para reducir el impacto negativo en zonas residenciales.
El Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) informó que en 2025 realizó 32 operativos, aplicando 106 comparendos a conductores de chivas, y advirtió que las sanciones podrían incluir la suspensión de licencias. El organismo reafirmó su compromiso con el orden vial y la convivencia, y anunció que continuará con los controles durante 2026.
Normas estrictas que deben cumplir las chivas turísticas
- Prohibición del uso de cornetas, válvulas, resonadores y otros dispositivos para producir ruido.
- No usar luces intermitentes o de alta intensidad, reservadas para vehículos de emergencia y autoridades.
- Respetar la capacidad autorizada en la licencia y tarjeta de operación.
- Prohibido el consumo de alcohol durante los recorridos autorizados.
- No permitir música en vivo dentro de los vehículos.
- Estacionar solo en zonas permitidas.
- Cumplir con los horarios y zonas definidas para los recorridos.
- No transportar pasajeros en la parte superior o techo.
- Impedir el ingreso de menores sin adulto responsable.
¿Cómo cambiará la convivencia entre turismo y residentes en Cartagena?
La tensión entre la actividad turística de las chivas y la calidad de vida de los residentes en zonas como Bocagrande y Getsemaní plantea un desafío para las autoridades. La efectividad en el control de ruido, cumplimiento de rutas y sanciones será clave para lograr un equilibrio que permita disfrutar el turismo sin afectar la tranquilidad y seguridad de quienes habitan la ciudad.