Mujeres vendedoras informales de Bogotá comenzaron un proceso de formación técnica en mercadeo y ventas que, además de educación gratuita, incluye un apoyo económico mensual equivalente al 75 por ciento de un salario mínimo y la posibilidad de acceder a prácticas e inclusión laboral en grandes empresas y multinacionales.
La iniciativa es liderada por el Instituto para la Economía Social (IPES) y el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), y busca abrir nuevas rutas de inclusión productiva para mujeres que hacen parte de la economía informal de la ciudad.
Becas completas y formación presencial
El proceso formativo hace parte del Técnico Laboral en Mercadeo y Ventas y cuenta con el apoyo de Kuepa Educación, entidad que otorgó 20 becas completas para este programa. Aunque se asignaron 20 cupos, la primera fase del proyecto inició con 16 mujeres vendedoras informales.
El programa contempla 360 horas de formación presencial, de lunes a viernes en jornada de la mañana, y se complementará con seis meses de práctica en contextos reales del mercado laboral corporativo.
Apoyo económico y habilidades digitales
La iniciativa incluye un apoyo económico equivalente al 75 por ciento del salario mínimo. A la formación técnica se sumarán cursos en habilidades digitales mediante los programas Social Tech y Avanzatech de MinTIC, con el propósito de fortalecer el uso de herramientas tecnológicas en los perfiles laborales de las participantes.
"El acceso a la formación es una de las herramientas más poderosas para mejorar las condiciones de vida", afirmó Catalina Arciniegas, directora del IPES.
Esta primera fase fue convocada por el IPES en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. "Seguimos ampliando nuestra oferta de formación para responder a las necesidades de la población", señaló Jenyfer Juez, subdirectora de Formación y Empleabilidad del IPES.
Impacto en la comunidad de vendedoras informales
De acuerdo con cifras del Instituto, en Bogotá hay identificadas 7.840 mujeres vendedoras informales, de las cuales 1.242 tienen entre 18 y 28 años, un panorama que, según el IPES, evidencia la necesidad de fortalecer estrategias de inclusión productiva con enfoque de género.
"Para mí esta oportunidad significa crecer, aprender y poder mejorar mi negocio. Es una puerta que se abre para salir adelante con más herramientas y confianza", expresó una de las participantes del programa.