La mañana de este lunes, un potente terremoto de magnitud 7,4 estremeció a Colombia, dejando a su paso una estela de destrucción y al menos 24 personas fallecidas. El epicentro se localizó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y se sintió con fuerza en ciudades como Cali y Pereira, donde ya se reportan más de 30 desaparecidos y 12 estructuras colapsadas.
Una oferta de cooperación en medio de la emergencia
Ante esta tragedia, el Gobierno de Venezuela emitió un comunicado oficial en el que expresa su solidaridad con el pueblo colombiano y pone a disposición del Gobierno nacional un grupo de rescatistas y ayuda humanitaria. La oferta se realiza a través de los mecanismos de cooperación bilateral y de los organismos de protección civil, con pleno respeto a la soberanía y autodeterminación de Colombia.
El Gobierno venezolano, a través de los mecanismos de cooperación bilateral y de los organismos de protección civil, pone a disposición del Gobierno colombiano el envío de grupo de rescatistas y de ayuda humanitaria necesaria dentro del marco del respeto pleno a su soberanía y autodeterminación.
La oferta de Venezuela se suma a las muestras de apoyo que han llegado desde diferentes países y organismos internacionales, mientras las autoridades colombianas trabajan en las labores de búsqueda y rescate de posibles víctimas bajo los escombros.
El impacto en las zonas afectadas
El sismo, que se registró a las 10:15 de la mañana, ha dejado daños considerables en infraestructuras, viviendas y vías de comunicación. Pereira, una de las ciudades más afectadas, reporta más de 30 desaparecidos y 12 estructuras colapsadas, según informó la alcaldía local. En Cali, los equipos de emergencia trabajan en la remoción de escombros en varios puntos críticos de la ciudad.
- Magnitud del sismo: 7,4 grados.
- Epicentro: San José del Palmar, Chocó.
- Fallecidos: al menos 24 personas.
- Desaparecidos: más de 30 en Pereira.
- Estructuras colapsadas: 12 en Pereira.
Las autoridades colombianas han activado los protocolos de emergencia y continúan evaluando los daños en las regiones más golpeadas. Mientras tanto, la oferta de cooperación internacional, como la de Venezuela, se convierte en un alivio para los equipos de rescate que trabajan contrarreloj para salvar vidas.