En la Plaza San Miguel de Lima, Perú, dos hermanos llamaron la atención de transeúntes y usuarios de redes sociales al salir disfrazados de rana y tiburón para pedir apoyo económico. Su objetivo: reunir fondos para pagar sus estudios superiores.
Con disfraces inflables y bailes en plena vía pública, los jóvenes mostraban carteles con mensajes solicitando colaboración, lo que convirtió su acto en una escena poco común que rápidamente se viralizó.
La estrategia creativa no solo sirvió para divertir a los presentes, sino que también despertó una ola de mensajes de apoyo y solidaridad en las redes sociales.
Este gesto refleja la realidad de muchos estudiantes que buscan alternativas para financiar su educación y demuestra cómo la creatividad puede abrir caminos en medio de las dificultades económicas.