Un gol que vale la clasificación
Noruega derrotó 2-1 a Costa de Marfil, con goles de Antonio Nusa y Erling Haaland, para clasificar a los octavos de final del Mundial del 2026, instancia en la que se medirá con Brasil. Apenas había aparecido, pero tiene don. Como dijo la víspera su entrenador, Stale Solbakken, tiene la intuición de dónde puede estar el gol. Después de un partido muy flojo, encontró el balón decisivo cuando ya no había tiempo para que Costa de Marfil reaccionase. Un pase de Patrick Berg que el atacante del City no tuvo más que empujar a la red.
Un partido deslucido y de errores
Marfileños y noruegos ofrecieron un deslucido partido. Desordenados y con más errores que aciertos, que acabó resolviendo la eficacia de Haaland, dijo la agencia EFE. Reivindicó en la previa Stale Solbakken que su selección no juega al pelotazo en busca de Erling Haaland, sino que quiere el balón. Y lo tuvo en la primera mitad, pero no encontró la forma de hacérselo llegar al ariete, enredado en la tela de araña que crearon los de Emerse Faé en torno a él.
La genialidad de Nusa y el empate marfileño
Anulado Haaland, Noruega encontró la solución antes del descanso en el habilidoso Antonio Nusa, que se inventó un gran gol, tras regatear al borde de área y lanzar con rosca lejos del alcance de Yahia Fofana (m.39). Mayor eficacia, imposible. Pudo empatar el conjunto de Faé al inicio del segundo tiempo, con un balón que le cayó en el lateral del área a Nicolas Pépé, pero el jugador del Villarreal se encontró con Orland Nyland, que rechazó con las piernas.
La tuvo también Torbjørn Heggem, a placer tras un córner peinado por Sorloth, pero el balón lo sacó bajo palos la defensa marfileña (m.66) y, en un partido entregado a las acciones individuales, la entrada al campo de Amad Diallo fue decisiva. Porque el jugador del Manchester United, como en la primera parte Nusa, se inventó un gol con una incursión por la banda derecha, un regate y un disparo cruzado (m.75). Otro gran tanto para equilibrar un partido que se encaminaba a la prórroga.
Haaland decide en la agonía
Pero en ese territorio, el de la incertidumbre, reina Haaland. Y el gigante noruego no falló la que tuvo, marcó su quinto gol en el torneo y envió a su equipo rumbo al Metlife, donde Brasil deberá tomar nota.