Jonas Vingegaard (Visma) quedó a 131 kilómetros de coronarse campeón del Giro de Italia, luego de la etapa 20, disputada este sábado entre Gemona del Friuli y Piancavallo, con un recorrido de 200 kilómetros, en la que se lució Egan Bernal (Netcompany Ineos).
La jornada era la última oportunidad para los ciclistas de buscar un triunfo parcial en un trazado montañoso, pues la fracción contó con tres premios de montaña: uno de tercera categoría y los otros dos de primera, incluido el último en la meta.
Un ataque demoledor de Vingegaard
Vingegaard tenía asegurada la camiseta rosada, pero no quería sorpresas. Visma controló la etapa, aunque había otros interesados, como Felix Gall (Decathlon), Jai Hindley (Red Bull-Bora) y Thymen Arensman (Ineos Grenadiers), quienes luchaban por los otros dos cajones del podio.
Axel Huens, Jack Haig, Ludovico Crescioli, Larry Warbasse, Igor Arrieta y Andreas Leknessund fueron los protagonistas de la escapada del día. Llegaron a tener más de dos minutos de ventaja con respecto al lote principal, que no les dio mayores libertades. Fueron alcanzados en la subida final.
Los intereses eran muchos, no solo por el triunfo de etapa y la clasificación general, sino porque la última opción de figurar hizo que la fracción se moviera mucho y que nadie recibiera ventajas considerables.
La subida final y el papel de Bernal
La subida final fue infernal. Vingegaard atacó a falta de 10 kilómetros para el final y nadie lo pudo alcanzar. Felix Gall se le pegó, pero poco le duró la motivación, pues el ritmo del danés fue demoledor.
Bernal fue clave para su compañero Arensman. Lo llevó en el ascenso y se vació en busca de que el corredor de Ineos llegara al podio.
Vingegaard les sacó más segundos a sus rivales con cada pedalazo, mientras que atrás se dedicaron a luchar por el podio y los demás puestos del top 10 de la clasificación general.
Este domingo, con un circuito en Roma, terminará el Giro de Italia con un trazado llano de 131 kilómetros.