Una multitud de 50.000 personas, según la Guardia Urbana, tiñó de azulgrana las calles de Barcelona este lunes para acompañar la rúa de los jugadores del Barça y celebrar la segunda Liga en dos años bajo la dirección de Hansi Flick, conquistada el día anterior en el Spotify Camp Nou frente al Real Madrid.
La comitiva salió del estadio a media tarde y estuvo cinco horas en su recorrido por el centro de la ciudad para regresar de nuevo al campo. Una rúa encabezada por la mascota CAT y a la que la plantilla acudió con una camiseta conmemorativa con el lema 'una forma de ser, una forma de ganar'.
Yamal se lleva los focos
Pero el centro de todas las miradas, el nombre más repetido en las camisetas, era Lamine Yamal, que devolvió el cariño: 'La afición siempre está con nosotros, les amamos. Este es el club de nuestra vida. Tenemos que valorar cada título, porque no es fácil. Hemos pasado años muy malos, pero ahora estamos disfrutando mucho'.
El '10' dejó una de las imágenes de la tarde al agarrar y ondear durante unos segundos una bandera palestina, como también hizo Lewandowski con una estelada. Pero la otra imagen viral de Lamine fue cuando exhibió una camiseta del Barcelona con la leyenda 'Gracias a Dios no soy madridista'.
No faltaron los guiños al eterno rival: entre el público se vieron conos -en referencia al técnico Álvaro Arbeloa-, balones de playa -en alusión a Vinicius- y unos guantes de boxeo acompañados por una fotografía de Federico Valverde. Los jugadores secundaron cánticos como 'madridista el que no bote' o 'perico decime que se siente', dedicado al Espanyol.
Una jornada redonda para el barcelonismo, que ha recuperado la alegría y la identificación con un equipo joven que, esperan, aún depare muchos éxitos tras ganar cinco títulos de ocho posibles con Flick.