La violencia no da tregua en el Cauca. En la mañana de este lunes festivo 18 de mayo, habitantes de la zona rural de Santander de Quilichao se despertaron con un macabro hallazgo: tres hombres fueron encontrados sin vida sobre la vía que comunica la cabecera urbana con la vereda La Palomera, en el camino hacia Jambaló.
Los cuerpos presentaban múltiples impactos de bala y estaban a un costado de la carretera. Junto a ellos, fue dejado un cartel con mensajes amenazantes relacionados con la denominada 'limpieza social', presuntamente firmado por disidencias de las Farc.
Un hallazgo que enluta a la región
El hecho, confirmado por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), corresponde a la masacre número 55 en lo corrido de este año en Colombia. Según versiones preliminares, el crimen habría ocurrido en la noche del domingo 17 de mayo.
La masacre ocurrida en Santander de Quilichao no es un hecho aislado ni inesperado, es la expresión de un deterioro sostenido de la seguridad y del fortalecimiento de regímenes armados ilegales que disputan el control territorial en el norte del Cauca.
Aún las víctimas no han sido identificadas. En esta zona del norte del Cauca operan estructuras como el Frente ‘Jaime Martínez’ y el Frente ‘Dagoberto Ramos’ de las disidencias de las Farc, en disputa por el control territorial y las rutas del narcotráfico. La Defensoría del Pueblo ya había emitido alertas tempranas sobre el alto riesgo para la población civil en esta región.
Atentados en Patía y Popayán
La escalada violenta también se evidenció con ataques recientes en otros municipios del Cauca. En el municipio de Patía, específicamente en El Bordo, se registró un atentado el domingo 17 de mayo alrededor de las 6:55 de la tarde. Una patrulla de la Policía fue atacada con dos granadas de fragmentación mientras realizaba labores de vigilancia en la zona urbana.
De acuerdo con la información entregada por el Departamento de Policía Cauca, desconocidos lanzaron dos granadas de fragmentación contra un automotor oficial adscrito a la Estación de Policía de El Bordo, 'cuando nuestros uniformados adelantaban labores de patrullaje y control en el municipio'. En el vehículo se movilizaban tres uniformados. Uno de ellos resultó con aturdimiento y laceraciones leves producto de la explosión, mientras que los otros dos no sufrieron heridas de gravedad.
Por su parte, en Popayán, la madrugada del martes 19 de mayo, un establecimiento comercial en el barrio La Esmeralda, en el occidente de la ciudad, fue atacado con explosivos. La detonación, ocurrida hacia las 4:30 a. m., despertó a decenas de residentes que salieron alarmados por la intensidad del estallido. La Policía Metropolitana llegó minutos después para acordonar la zona e iniciar las investigaciones. No se reportaron heridos.