Un operativo sin precedentes en Itagüí
La intolerancia ciudadana se manifestó de forma alarmante en Itagüí, cuando un vigilante adulto mayor que custodiaba las instalaciones de la Secretaría de Movilidad fue víctima de una agresión física brutal. El incidente ocurrió fuera del horario de atención al público, cuando un hombre identificado como Brayan Cortés, presunto veedor, intentó ingresar a la fuerza a la sede administrativa.
Ignorando las indicaciones del personal de control, Cortés irrumpió violentamente en la zona restringida y confrontó al guardia de seguridad. Tras un intercambio de palabras, el agresor atacó físicamente al adulto mayor, causándole una fractura en el hombro y múltiples laceraciones en los brazos que requirieron intervención quirúrgica inmediata.
La respuesta inmediata de las autoridades
La agresión quedó grabada en video, evidenciando la violencia con la que el vigilante fue empujado y derribado, quedando tendido varios segundos antes de ser auxiliado por sus compañeros. Gracias a la rápida intervención de la Policía, Brayan Cortés fue capturado en el lugar y puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación para responder por el delito de lesiones personales.
“Es un acto repudiable. Un vigilante de la tercera edad, a quien deberíamos proteger, termina fracturado por un ciudadano que ingresó de forma indebida a un estamento público”, expresó el alcalde Diego Torres.
La Alcaldía de Itagüí confirmó que ya se presentaron las denuncias penales correspondientes y ordenó un acompañamiento integral para el funcionario afectado y su familia, enfatizando la importancia del respeto a las normas y a quienes las hacen cumplir.
El impacto en la comunidad y un llamado al civismo
Este lamentable suceso reabre el debate sobre la seguridad en las instituciones públicas y la necesidad de fomentar la convivencia pacífica. La administración municipal hizo un llamado urgente a la comunidad para utilizar los canales oficiales de atención y resolver diferencias mediante el diálogo, rechazando cualquier tipo de violencia física o verbal contra los servidores públicos.