En la noche del viernes al sábado, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, denunció un ataque masivo por parte de Rusia contra la región de Kiev y otras ciudades como Sumi, Járkov, Dnipró y Mikolaiv.
Zelenski informó que el ataque incluyó el uso de aproximadamente 430 drones de diferentes tipos y un número significativo de misiles, con el objetivo principal de afectar el sector energético de la región de Kiev.
El bombardeo causó daños en edificios residenciales, escuelas y empresas civiles, además de dejar un saldo de siete personas fallecidas, cuatro de ellas en la capital ucraniana.
“Mis condolencias a todos los familiares y amigos. Hay muchos heridos y gente que aún está en busca de ayuda médica”, expresó Zelenski a través de su cuenta de Telegram.
Las autoridades ucranianas trabajan para mitigar las consecuencias del ataque masivo, mientras la comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de la situación.