Wall Street finalizó la semana en números rojos, afectado por la creciente tensión bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán. Las amenazas en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte del 20 % del petróleo mundial, han generado nerviosismo en los inversores.
El precio del petróleo de Texas se acerca a los 100 dólares por barril, lo que incrementa el temor de que una prolongada alza en los costos energéticos pueda llevar a la economía estadounidense a una situación de estanflación, combinando inflación y estancamiento económico.
Operadores en la Bolsa de Nueva York observan con cautela la evolución de los acontecimientos en Medio Oriente, conscientes del impacto que estos eventos pueden tener en los mercados globales.
La escalada del conflicto ha llevado a Estados Unidos a enviar más marines y al menos tres barcos de guerra a la región, intensificando la presencia militar tras el aumento de ataques iraníes en el estrecho de Ormuz.