Opinión Exclusivo suscriptores Zidane y el fútbol champán (Último tango, opinión)El Mundial de Francia 1998 fue la consagración mundial de un jugador legendario.Síguenos y léenos en Google DiscoverZinedine Zidane besa la Copa tras ganar el Mundial 1998. Foto: AFPLink Jorge BarrazaCOLUMNISTA Y CRÍTICO DEPORTIVO18.04.2026 23:24 Actualizado: 18.04.2026 23:24 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles París era una de las pocas grandes capitales del mundo sin un estadio de fútbol que hiciera honor a su magnificencia. La organización del Mundial ’98 fue la excusa para edificar el majestuoso Stade de France, escenario acorde a la grandeza de una nación que es al mismo tiempo poderosa y exquisita. Tiene la imponencia de la Tour Eiffel y el charme de Champs Elysees. Hasta ese momento, sin duda, el más grande, confortable y hermoso del mundo. El detalle diferente: íntegramente techado, desde afuera semeja a un plato volador.Allí, el 12 de julio, en el suburbio de Saint Denis, 80.000 aficionados pusieron marco a la mayor demostración de fútbol champán. Francia aplastó a Brasil en la final 3 a 0 y abrazó por primera vez la gloria de esa copa ingeniada por uno de sus hijos ilustres, Jules Rimet. Era un medio que, a partir de Michel Platini y una estupenda generación, había empezado a dar pruebas de excelencia, a procrear brillantes futbolistas veinte años antes. Y en “su” Copa de 1998 finalmente coronó. LEA TAMBIÉN Bayern Múnich: ¿el mejor equipo de fútbol del momento? Con Luis Díaz como una de sus figuras, va por el tripletePablo Romero