Una caída en picada en la aprobación
Para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los venezolanos deberían estar “felices” y “bailando en las calles” como resultado de los ingresos petroleros derivados de las licencias emitidas por Washington y del retorno de las grandes petroleras al país caribeño. Sin embargo, una encuesta de la firma venezolana Meganálisis revela una realidad muy distinta.
El respaldo general al mandatario estadounidense cayó de 75 a 47 puntos en solo un mes, y apenas 2 de cada 10 venezolanos apoyan el diálogo con Delcy Rodríguez, a quien acusan de priorizar los intereses petroleros sobre el bienestar del país.
El impacto de las licencias petroleras
La encuesta, realizada entre el 1 y el 10 de mayo de 2026, muestra que el 78% de los consultados desaprueba la estrategia de Trump de negociar con el régimen de Nicolás Maduro a cambio de concesiones petroleras. Muchos consideran que el presidente estadounidense está sacrificando la lucha por la democracia en Venezuela en favor de intereses económicos.
Donald Trump asegura que 'todos' los presos políticos en Venezuela serán liberados tras elogiar a Delcy Rodríguez. Sin embargo, la realidad en las calles es otra: la crisis política y económica persiste.
Rechazo al diálogo con Delcy Rodríguez
El punto más crítico de la encuesta es el rechazo al diálogo con la vicepresidenta Delcy Rodríguez. Solo el 18% de los venezolanos apoya esta estrategia, mientras que el 72% la considera un error. Los consultados señalan que Rodríguez representa la continuidad del chavismo y que cualquier negociación con ella legitima un régimen autoritario.
- Aprobación de Trump cayó de 75% a 47% en un mes.
- Solo 2 de cada 10 apoyan el diálogo con Delcy Rodríguez.
- 78% desaprueba la priorización de intereses petroleros sobre la democracia.
- 72% considera un error negociar con el régimen de Maduro.
La persistente crisis en Venezuela
A pesar de las declaraciones optimistas de Trump, la crisis política y económica en Venezuela no da tregua. La inflación sigue descontrolada, los servicios básicos colapsan y la comunidad internacional sigue dividida sobre cómo abordar la situación. La encuesta refleja el descontento de una población que ve cómo las promesas de cambio se diluyen en acuerdos petroleros.