Uno de los bienes más exclusivos del Valle del Cauca, el palco 123 del estadio Palmaseca del Deportivo Cali, terminó en manos de la mafia. La Sociedad de Activos Especiales (SAE) logró subastarlo por más de $358 millones, después de que una investigación revelara que fue utilizado para lavar dinero del narcotráfico. El expediente judicial, al que tuvo acceso EL TIEMPO, detalla cómo la fortuna criminal de alias ‘Mueble Fino’ quedó oculta tras una suite con vista privilegiada a la cancha.
El origen de la investigación
Todo comenzó en noviembre de 1991, cuando las autoridades descubrieron un laboratorio de cocaína camuflado en la vegetación del Valle, perteneciente al cartel del Norte del Valle. Ese hallazgo permitió a la justicia estadounidense acusar formalmente a Jair Sánchez Hernández, alias ‘Mueble Fino’, y a su cuñada Shirley Herrera Colorado. Ambos fueron extraditados en 2016, pagaron penas menores y, al regresar a Colombia, ‘Mueble Fino’ fue recapturado en 2019 por seguir delinquiendo.
La ruta del dinero: del MIO al estadio
Las pesquisas de la Fiscalía 14 de Cali, iniciadas en 2015, rastrearon 39 inmuebles, 20 vehículos y seis establecimientos comerciales vinculados a la organización. Entre ellos, el palco 123 y cuatro parqueaderos del estadio. La esposa del narco, Blanca Elena Herrera, aparecía como accionista de la Empresa de Transporte Masivo ETM, operadora del MIO, lo que reforzó las sospechas de lavado de activos. El juez determinó que los testaferros, todos familiares, prestaron sus nombres para ocultar la fortuna ilícita.
La subasta que recuperó el palco para el Estado
La SAE comercializó el inmueble mediante una subasta electrónica de 31 horas, con cinco oferentes y 92 lances. El precio base era de $153 millones, pero la puja elevó el valor en un 133%. El director comercial de la SAE, Esteban Guerrero, explicó que se realizó una debida diligencia para garantizar que los compradores no tuvieran vínculos con el narcotráfico. “Este caso evidencia cómo la economía sigue permeada por las economías ilícitas”, afirmó.
Otros bienes confiscados a la red de ‘Mueble Fino’
- Un lote en la zona franca de Barú, Cartagena, a nombre de Marlon Hernández Herrera.
- Oficinas 720 y 920 del edificio Vida Centro Profesional de Cali, más parqueaderos.
- La empresa Agropecuaria Frutos de la Tierra, dedicada a la producción de pulpas de fruta.
- Una casa en la Urbanización Villas 3 de Cali.
- Un bus Mitsubishi y una buseta Agrale utilizados en el sistema MIO.
“La debida diligencia me permite tener certeza de que el pujante no tiene relación con el afectado del proceso de extinción de dominio y que sus recursos no provienen de fuentes ilícitas”
Según la SAE, solo en Cali hay más de 3.500 activos confiscados a la mafia, lo que la convierte en una de las ciudades más permeadas por el lavado de dinero en Colombia. El caso del palco 123 es un ejemplo de cómo el fútbol y el crimen organizado se entrelazan, y de cómo el Estado logra recuperar bienes manchados con sangre.