A pocas horas de cumplirse una semana de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el pasado 24 de junio los estados venezolanos de La Guaira, Distrito Capital, Miranda, Falcón, Carabobo y Yaracuy, la operación humanitaria desplegada por Colombia deja un balance de cinco días continuos de trabajo, el rescate con vida de un menor de edad, el envío de ayuda de emergencia y la evacuación de 91 ciudadanos colombianos.
El despliegue inicial y el rescate del menor
La respuesta comenzó pocas horas después de la emergencia. El 25 de junio, durante una sesión del Comité Nacional para el Manejo de Desastres, se coordinó el despliegue del equipo de búsqueda y rescate urbano USAR-COL 1, integrado por personal especializado de varias entidades del Estado y con apoyo logístico de las Fuerzas Militares.
Al día siguiente, el 26 de junio, la Fuerza Aeroespacial Colombiana movilizó dos aeronaves Hércules C-130 desde Bogotá hasta Maiquetía para transportar a los rescatistas colombianos. Ese mismo día, los aviones regresaron al país con el primer grupo de 45 connacionales que habían solicitado apoyo para salir de la zona afectada.
Mientras avanzaban las labores de búsqueda en territorio venezolano, el equipo USAR-COL 1 ha estado en territorio venezolano desarrollando operaciones entre estructuras colapsadas. El momento más representativo de la misión ocurrió el 27 de junio, cuando los rescatistas localizaron y extrajeron con vida a Moisés, un niño de 11 años que permanecía atrapado bajo los escombros en La Guaira.
Ayuda humanitaria y evacuación de colombianos
Paralelamente, las autoridades colombianas mantuvieron reuniones de seguimiento para evaluar la evolución de la emergencia y la posibilidad de enviar nuevos equipos de rescate si las condiciones lo requerían. Como parte de esa planificación, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres ordenó mantener en alistamiento capacidades adicionales para una eventual segunda fase de la operación.
El 29 de junio se desarrolló una nueva misión aérea. Un avión C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana transportó desde Bogotá hasta Maiquetía 12 toneladas de ayuda humanitaria compuestas por medicamentos, bienestarina, equipos quirúrgicos, kits de aseo, carpas y sábanas destinados a la atención de las comunidades afectadas por el terremoto.
En ese mismo vuelo fueron evacuados otros 46 ciudadanos colombianos, con lo que el puente aéreo permitió el retorno al país de 91 connacionales en dos operaciones realizadas durante la emergencia.
Participación conjunta de las Fuerzas Militares
La misión fue ejecutada de manera conjunta por las tres Fuerzas Militares. El Ejército Nacional aportó un suboficial como líder logístico del equipo USAR-COL, la Armada Nacional integró un oficial médico veterinario, tres infantes de Marina especializados como guías caninos y cuatro perros de búsqueda y rescate, mientras que la Fuerza Aeroespacial Colombiana asumió el transporte estratégico mediante dos aviones Hércules C-130, encargados de movilizar tanto al personal especializado como la ayuda humanitaria.