El amor y el deseo no siempre caminan juntos
Una mujer casada desde hace 18 años confesó que ama profundamente a su esposo, valora su rol como padre y compañero, pero siente que el deseo sexual hacia él ha desaparecido. Este fenómeno, aunque común, genera inquietud y dudas sobre la estabilidad de la relación.
Factores que afectan el deseo en relaciones prolongadas
La psicoterapeuta colombiana Paola Ucrós explica que el deseo sexual puede disminuir con el tiempo debido a múltiples factores, como la rutina, el estrés, cambios hormonales o conflictos no resueltos. Sin embargo, la ausencia de una tercera persona suele indicar que la causa es interna y puntual.
- La familiaridad puede reducir la intensidad del deseo.
- El cansancio y responsabilidades diarias influyen en el interés sexual.
- Las emociones y la comunicación afectan la conexión íntima.
- El deseo puede fluctuar sin que el amor desaparezca.
Cómo afrontar la pérdida del deseo sin decisiones impulsivas
Paola Ucrós recomienda reconocer la situación con honestidad y buscar herramientas para revitalizar la relación, como mejorar la comunicación, dedicar tiempo de calidad, explorar nuevas formas de intimidad y, si es necesario, acudir a terapia de pareja. La clave está en no reducir el problema a una cuestión de falta de amor o infidelidad.
“El deseo puede extinguirse temporalmente, pero eso no significa que la relación esté condenada; es una invitación a reconectar y entender las necesidades mutuas.” – Paola Ucrós
¿Cómo evolucionará el deseo en las relaciones a futuro?
Las parejas enfrentan constantemente cambios en su dinámica afectiva y sexual. Entender que el deseo puede transformarse y que el amor no siempre se expresa de la misma forma es fundamental para construir vínculos duraderos y satisfactorios.