La etapa 14 del Giro de Italia, disputada este sábado entre Aosta y Pila (Gressan), fue un verdadero infierno de montaña con cuatro puertos: uno de tercera categoría, uno de segunda y dos de primera, incluido el ascenso final. En 133 kilómetros de recorrido, la subida definitiva, de 16 kilómetros con pendiente media cercana al 7%, definió la jornada.
El zarpazo de Vingegaard que cambió el Giro
Jonas Vingegaard lanzó un ataque feroz a falta de cuatro kilómetros para la meta. Llegó en solitario y se impuso con un tiempo de 3 horas, 53 minutos y 1 segundo. Con este triunfo, el danés arrebató el liderato a Afonso Eulálio, a quien superó en la general. 'La he esperado desde que vi el recorrido del Giro. Era una de las etapas más duras', confesó Vingegaard tras la carrera.
La garra de Egan Bernal y el esfuerzo de Einer Rubio
Egan Bernal tuvo una actuación sensacional. Se defendió como un león en el exigente terreno y finalizó en el décimo lugar de la etapa, a 2 minutos y 8 segundos del ganador. Este resultado le permitió ascender al puesto 12 de la clasificación general, a 7 minutos y 30 segundos del líder. 'Todavía queda mucha montaña por delante', recordó el equipo del colombiano.
Por su parte, Einer Rubio también hizo una buena etapa. Se metió en la fuga e intentó luchar por la victoria, pero el potente paso del Visma y el ataque de Vingegaard truncaron sus planes. En la general, Rubio se ubica en el puesto 27, a 49 minutos y 12 segundos.
Así quedó la clasificación tras la etapa 14
- 1. Jonas Vingegaard (3h 53min 01s)
- 2. Felix Gall (a 49s)
- 3. Jai Hindley (a 59s)
- 4. Davide Pingazoli (a 1min 03s)
- 5. Giulio Pellizzari (m.t.)
- 10. Egan Bernal (a 2min 08s)
- 11. Einer Rubio (m.t.)
- 1. Jonas Vingegaard (56h 08min 41s)
- 2. Afonso Eulalio (a 2min 26s)
- 3. Felix Gall (a 2min 50s)
- 4. Thymen Arensman (a 3min 03s)
- 5. Jai Hindley (a 3min 43s)
- 12. Egan Bernal (a 7min 30s)
- 27. Einer Rubio (a 49min 12s)
Este domingo se disputará la etapa 15, una fracción llana de 157 kilómetros entre Voghera y Milán, que servirá como antesala a la última semana de montaña.