El fútbol mundial está de luto. Jorge Messi, padre y pilar fundamental de Lionel Messi, falleció a los 68 años en un hospital de Rosario, Argentina, tras una larga enfermedad. Su partida deja un vacío inmenso en la vida del astro, quien siempre lo consideró su guía, su crítico más feroz y su mayor apoyo.
El hombre detrás de la leyenda
Jorge nació en 1958 en Rosario, con raíces italianas y españolas. Trabajó como supervisor en una fábrica metalúrgica, pero su vida dio un giro cuando Lionel comenzó a mostrar su talento con el balón. Fue el primero en verlo conducir el esférico y lo impulsó desde las categorías inferiores de Newell's Old Boys, su club del alma.
La servilleta que cambió la historia
Cuando Lionel tenía 12 años, Jorge tomó una decisión que marcaría el destino del fútbol: aceptó el fichaje por el Barcelona y selló el acuerdo en una servilleta con Carles Rexach, entonces secretario técnico del club. Además, fue clave para que el club asumiera el costoso tratamiento de crecimiento que el joven necesitaba.
"Yo trabajaba en Acindar y hablé con la fundación. Entre las dos me ayudaron a pagar el tratamiento durante dos años, luego se complicó, no podían seguir manteniendo el costo", recordó Jorge en una entrevista.
Un padre, un representante, un confidente
Jorge dejó su trabajo y su vida en Argentina para acompañar a Lionel en Barcelona, dividiendo a la familia para que el sueño se cumpliera. Se convirtió en su representante, negoció cada renovación con el club y los patrocinios, y fue el escudo del '10' en las buenas y en las malas. Su influencia se extendió hasta el fichaje por el PSG y su llegada al Inter Miami.
El último adiós
Lionel no pudo tener a su padre a su lado durante la pasada Copa del Mundo, donde rompió en llanto tras un gol ante Argelia por la delicada salud de Jorge. Tras perder la final, el astro viajó a Argentina para pasar tiempo con su padre, en lo que sería su último reencuentro. Hoy, el mundo del fútbol le rinde homenaje a quien fue más que un padre: el arquitecto de una leyenda.