El debate sobre el aumento de impuestos a los cigarrillos en Colombia vuelve con fuerza tras un estudio de la Universidad de Los Andes que advierte sobre consecuencias negativas para la economía y la seguridad. Según el análisis, incrementos excesivos en la carga tributaria no reducen significativamente el consumo total, pero sí fortalecen el mercado ilegal y las rentas del crimen organizado vinculadas al contrabando.
El impacto del contrabando en el mercado legal y las finanzas territoriales
El informe indica que el contrabando de cigarrillos ha superado el 35 % del mercado nacional, con cifras aún mayores en regiones como la Costa Atlántica, Norte de Santander, Antioquia, Chocó y Tolima. Esta expansión ilegal genera pérdidas fiscales superiores a un billón de pesos, afectando la financiación de sectores como salud, recreación y deporte que dependen del recaudo del impuesto al tabaco.
Modelo económico revela umbral crítico en la tributación
Investigadores, incluyendo al profesor Daniel Mejía, construyeron un modelo que mide simultáneamente el efecto de los cambios en impuestos sobre consumo, mercado ilegal, recaudo fiscal y rentas criminales. El análisis muestra que existe un punto a partir del cual subir el impuesto deja de aumentar los ingresos fiscales y fortalece el contrabando.
- Con la tarifa vigente en 2025 (4.068 pesos por cajetilla), el mercado legal mantiene estabilidad.
- Si el impuesto desapareciera, el consumo aumentaría 28 %, evidenciando el efecto disuasivo del tributo.
- Si el impuesto subiera a 11.200 pesos por cajetilla, el consumo total caería solo 9,5 %, pero el mercado ilegal podría superar el 90 %.
- En ese escenario, el recaudo anual podría caer un 75 %, de 970 mil millones a 240 mil millones de pesos.
- Las rentas criminales pasarían de 395 mil millones a más de 900 mil millones de pesos anuales.
Consecuencias para la seguridad y la salud pública
El aumento desmedido del impuesto no solo reduce el recaudo fiscal, sino que también fortalece a las organizaciones criminales que controlan el contrabando, elevando sus ganancias. Además, la reducción en ingresos afecta la capacidad de los departamentos para financiar programas de prevención y promoción de hábitos saludables, debilitando los objetivos de salud pública.
"Menos recaudo, más contrabando. Aumentos grandes en los impuestos pueden disparar la participación ilegal y reducir el recaudo, con reducciones modestas en el consumo total observado."
Recomendaciones para políticas públicas efectivas
Los investigadores recomiendan diseñar políticas tributarias que consideren la existencia del mercado ilegal y evitar aumentos abruptos en el impuesto específico cuando se está cerca del punto máximo de recaudo. Se sugiere complementar el incremento tributario con un fortalecimiento operativo de entidades como la DIAN y la Policía Fiscal y Aduanera, así como una mayor coordinación entre autoridades nacionales y territoriales para controlar rutas, centros de distribución y redes financieras del contrabando.
Además, se enfatiza la necesidad de implementar estrategias de salud pública que reduzcan la prevalencia del consumo, especialmente en poblaciones vulnerables, y reconocer explícitamente los costos en seguridad asociados a incrementos tributarios.
"Una paradoja importante es que el contrabando erosiona el recaudo que financia salud y deporte, debilitando la capacidad territorial para promover hábitos saludables."