EL PAÍS ha entregado al Vaticano un informe con 21 testimonios que acusan a 24 sacerdotes, religiosos y laicos de abusos sexuales en ocho países de América, principalmente en Colombia, que concentra más de la mitad de los casos. Argentina, Bolivia, Cuba, El Salvador, Estados Unidos, México y Venezuela completan la lista de países implicados.
Este informe, que forma parte de un proyecto iniciado en 2018 para investigar la pederastia en la Iglesia, acompaña el sexto dosier sobre España enviado también a la Santa Sede. En total, EL PAÍS ha recopilado 841 testimonios en cinco años, reflejando un trabajo de más de 1.800 páginas que evidencian el encubrimiento local y la falta de atención a las víctimas.
Un operativo sin precedentes para visibilizar abusos en América Latina
La investigación revela que muchos casos denunciados no llegan a Roma, a pesar de que desde 2001 es obligatorio informar sobre ellos. La mayoría de las víctimas no reciben apoyo ni compensación, y en contraste con países como Estados Unidos, Europa y Australia, América Latina apenas ha avanzado en enfrentar esta crisis.
Chile es una excepción destacada gracias a un informe oficial que documentó cientos de víctimas y agresores, impulsado directamente por el papa Francisco, quien tomó medidas contundentes contra la cúpula episcopal chilena. Sin embargo, en el resto de la región no se han visto esfuerzos similares.
El impacto en la comunidad: testimonios desde México y Argentina
Nadja Fernández, exalumna de un colegio en Ciudad de México, relata abusos sufridos entre 1997 y 1998 por parte de un sacerdote durante confesiones en un cubículo reducido. Su relato expone cómo el abuso se convirtió en un secreto de miedo y vergüenza que marcó su vida y la de su hermana gemela, también víctima.
En Argentina, un grupo de 15 amigos sobrevivientes de abusos en un grupo scout en Buenos Aires ha roto décadas de silencio. Denuncian al monitor que abusó de ellos durante su infancia, describiendo un modus operandi basado en el secretismo y la manipulación. Aunque la justicia argentina ha frenado el avance del caso alegando prescripción, la diócesis local reconoce los hechos y ofrece acompañamiento a las víctimas.
“El secretismo es parte de los scouts. Cuando Omar decía: lo que se habla acá, muere acá, vos te ibas creyendo que formaba parte de la mística scout, no que fuera parte del modus operandi de un depravado.” – Nicolás Sisman, víctima y denunciante
Las académicas Veronique Lecaros y Ana Lourdes Suárez subrayan que los abusos en la Iglesia latinoamericana guardan similitudes con otros continentes, pero también presentan un contexto socio-eclesiástico particular, con líderes de comunidades que ejercen un control absoluto y propician abusos de poder y sexuales.
Además de casos en grupos cerrados y comunidades religiosas, los abusos ocurren en parroquias marginales donde el sacerdote suele tener un poder casi absoluto, dificultando las denuncias. También se han detectado abusos en seminarios, casas de formación y escuelas católicas.
Este informe de EL PAÍS pretende romper el muro de silencio que aún cubre a la Iglesia en América Latina, ofreciendo a las autoridades eclesiásticas la posibilidad de investigar con base en testimonios detallados, aunque preservando la identidad de las víctimas hasta que estas autoricen su revelación.