Un sismo que marcó al suroccidente colombiano
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia dejó una estela de destrucción y dolor. En Calima-El Darién, Valle del Cauca, la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, un templo con más de un siglo de historia, se derrumbó parcialmente, mientras que en otro sector del municipio tres niños perdieron la vida al desplomarse una pared sobre ellos.
La iglesia que sucumbió ante la furia de la tierra
Las imágenes que circulan muestran la fachada del templo en el suelo. La cúpula central colapsó y los escombros cayeron sobre las escalinatas y la vía principal, dejando un panorama desolador. La parroquia, erigida el 8 de marzo de 1916 y perteneciente a la Diócesis de Palmira, era un símbolo religioso y arquitectónico del municipio, ligado a la colonización antioqueña.
El dolor de tres familias: los niños que no sobrevivieron
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, confirmó la muerte de tres menores en un lugar distinto a la iglesia, también como consecuencia del sismo. Una pared se les vino encima y no pudieron ser rescatados con vida. La tragedia enluta a la comunidad, que aún no sale del asombro por la magnitud del desastre.
Balance nacional: más de un centenar de víctimas
El presidente Abelardo De La Espriella informó que el terremoto dejó 111 fallecidos y 87 heridos en todo el país. Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y atención de emergencias, mientras las comunidades evalúan los daños materiales y humanos.