A las 7:34 de la mañana de este lunes 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia. El epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó, y el movimiento telúrico se sintió en 593 municipios, convirtiéndose en el más destructivo desde la tragedia de Armenia y el Eje Cafetero en 1999.
Cifras que duelen: 111 muertos y una búsqueda desesperada
Al cierre de esta edición, cinco horas después del sismo, el balance parcial reporta al menos 111 víctimas fatales en Pereira, Valle del Cauca, Quibdó y Manizales, además de decenas de desaparecidos. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran nubes de polvo y edificios colapsados en ciudades como Pereira y Cali, donde la magnitud de la tragedia es evidente.
"Fue muy duro. Estaba con mi esposa, el perro y mi hijo. A mi suegra no la pudimos sacar. El temblor empezó de lado a lado, paró tres segundos y luego comenzó en el sentido contrario. Las paredes y el techo se cayeron. Nos pusimos a rezar", relató Carlos Patiño, sobreviviente en Cali.
Pereira, la capital más golpeada
La capital de Risaralda es, según los balances preliminares, la más afectada. Allí se registran al menos 40 muertos y más de 85 edificios colapsados o a punto de hacerlo. El alcalde Mauricio Salazar decretó toque de queda y suspensión de clases. "Es muy trágico lo que nos ha ocurrido hoy, no sabemos en este momento cuál es la magnitud real de la afectación", declaró el mandatario local.
La respuesta del Gobierno: declaratoria de desastre nacional
El presidente Abelardo De La Espriella decretó la situación de desastre nacional para movilizar ayuda hacia los cuatro departamentos más afectados. El vicepresidente José Manuel Restrepo coordinará la logística. "Estoy al frente de la situación. Me duele profundamente lo que están viviendo las familias y las regiones afectadas", expresó el mandatario.
- Localizar y rescatar personas atrapadas entre los escombros.
- Atender a los heridos en hospitales de la región.
- Evaluar la dimensión de los daños estructurales.
- Determinar las necesidades de cada departamento para distribuir recursos.
Un mapa de emergencia que se extiende más allá de las capitales
La emergencia no se limita a las ciudades capitales. Los reportes iniciales indican afectaciones en al menos nueve municipios de Chocó, ocho de Caldas, dos de Valle del Cauca, dos de Risaralda y varios puntos de Quindío. Esta dispersión territorial obliga a las autoridades a distribuir equipos de rescate y recursos logísticos de manera estratégica.
Fuerzas Militares y equipos de rescate en acción
El Batallón de Atención y Prevención de Desastres está en alerta y listo para desplegarse. Los ingenieros militares se preparan para remover escombros, recuperar corredores viales y, si es necesario, instalar puentes militares. La Armada, por su parte, moviliza sus medios marítimos y fluviales en el Chocó para garantizar el acceso a zonas aisladas.
"Hemos estado en conversaciones con los gobernadores y con los alcaldes de las ciudades capitales de los departamentos más afectados", señaló el ministro del Interior, Rodrigo Lara, al entregar el primer reporte de coordinación nacional.
Cali, Manizales y Quibdó: reportes parciales
En Cali, las víctimas mortales ascienden a al menos 27 y los organismos de emergencia realizan inspecciones tras los reportes de daños. Manizales confirma dos fallecidos, más de 12 edificios parcial o totalmente destruidos y más de 20 viviendas colapsadas. Quibdó reporta preliminarmente cuatro muertos y daños en varias edificaciones, mientras la información sigue consolidándose.
Una carrera contrarreloj para salvar vidas
Colombia, que recientemente apoyó a Venezuela tras el terremoto del 24 de junio, enfrenta ahora su propia emergencia. Los equipos de rescate trabajan sin descanso en las zonas afectadas, mientras el país entero se une en solidaridad con las víctimas y sus familias.