Lionel Scaloni ha ideado una táctica brillante: está haciendo jugar a Messi como delantero suelto, por todo el frente, sin posición fija.
El reconocimiento unánime del mundo del fútbol
“Es hora de que el mundo acepte que es el mejor de todos los tiempos”, dijo Ronaldo Nazario tras la exhibición de Lionel Messi ante Argelia. “En el fútbol hay grandes jugadores, hay leyendas... y después está Messi”, reconoció Didier Deschamps.
“Déjenme decirles algo… esto es lo que pasa cuando el mejor de todos los tiempos juega fútbol”, expresó Zlatan Ibrahimovic al referirse al triplete de Messi en Kansas City. El sueco, comentarista de Fox Sports en la Copa del Mundo, llenó de elogios al ‘10’: “Cuando Messi recibe el balón cerca del área, el partido básicamente termina”. El periodismo mundial, sobre todo europeo, quedó rendido a sus pies.
Un caso inédito de longevidad al máximo nivel
A los 39 años (los cumple este martes 24), el genio de Rosario está en uno de sus momentos más lúcidos futbolísticamente. Ve jugadas y pases que nadie más logra imaginar en el campo. Y luce físicamente impecable. Lionel Scaloni ha ideado una táctica brillante: está haciendo jugar a Messi como delantero suelto, por todo el frente, sin posición fija y sin obligación de correr, de trasladar la bola. Los demás corren por él. Leo corre solo en la maniobra personal o cuando va a buscar el pase.
Pelé anunció su retiro de la selección brasileña a los 29 años, al terminar el Mundial del 70. Maradona también se había alejado de la selección muy temprano, en Italia 90, con 29. Nadie, a los 39 años, jugó como Messi ahora. Esto el fútbol nunca lo vio. Es un caso inédito de longevidad al máximo nivel. Y de pasión por el juego.
El amo supremo del fútbol actual
Según el listado de Transfermarkt, hay 815 jugadores en el mundo con mejor cotización que Lionel. Pero ninguno se le acerca en calidad, talento y rendimiento. No solo es el mejor de la historia, también es el amo supremo hoy, a los 39. Y ojo con el Balón de Oro…
Un Mundial de goles y sorpresas
Notable. El comienzo del Mundial. Las copas anteriores comenzaban tímidamente, había mucho estudio, demasiado cálculo, técnicos y jugadores medían el tono de la competición. Aquí se largaron de entrada a atacar y se han visto muchísimos goles. Hasta el jueves, en los primeros 28 encuentros, se habían marcado 89 goles a una media de 3,18, la más alta de los últimos 17 mundiales. Impresionante.
El planeta entero deseaba ver cómo sería el torneo con 48 equipos, si no resultaría un despropósito de la Fifa, pero hasta ahora es irreprochable. Todos los equipos dan pelea. Quizás sobra un Curazao, una isla de 444 km y 192.000 habitantes, pero no mucho más. Todos compiten. Y hasta Cabo Verde se permite empatar con la ultra, súper, mega, hiper, recontra favorita España.
Colombia y el optimismo mundialista
Para Colombia, haber ganado el primer partido. En un mundial es trascendental ganar en el estreno. Levanta la autoestima general, mejora el trabajo entre fecha y fecha. Y para intentar ganar el grupo, que es absolutamente factible. Puede lograr las tres victorias. Portugal es un hervidero internamente por Cristiano Ronaldo, que no debería ser titular (tal vez ni siquiera estar convocado), pero presiona y les quita lugar a los jóvenes talentos.
Dos palabras para Lucho Díaz: va en el aire, está imparable, puede ser su Mundial.
Innovaciones que agilizan el juego
Las nuevas normas para impedir las pérdidas de tiempo. Los arqueros no pueden retener más de 8 segundos el balón después de una atajada ni emplear más de 5 en un saque de arco. Esto mismo vale también para los laterales. Jugador reemplazado tiene que salir del campo en 10 segundos. Y se cumple, porque los jugadores son ventajeros, pero no tontos. Todos se adaptaron y el juego se agiliza.
El dominio de los anfitriones y la preocupación sudamericana
Los tres anfitriones norteamericanos han tenido un comienzo impecable. Ya en su segundo partido quedaron clasificados México y Estados Unidos. Y Canadá quedó en la puerta. Entre los tres, en 6 partidos marcaron 16 goles y recibieron 2.
De América del Sur. Solamente dos de los seis representantes de Conmebol ganaron en la primera jornada: Argentina y Colombia. Ninguna figura nueva que haya impactado. Nada como Bouaddi, el joven de 18 de Argelia, o Diomande, el marfileño de 19. Inquietante.