En una rueda de prensa en La Habana, el viceministro de Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, dejó claro que el sistema político cubano no está sujeto a negociación en las actuales conversaciones con Estados Unidos. Rechazó cualquier intento de derrocar al presidente Miguel Díaz-Canel o a sus dirigentes, calificando de innegociable la independencia de Cuba.
Fernández de Cossío enfatizó que el diálogo es la vía para resolver diferencias con EE.UU. e indicó que temas como el narcotráfico regional y la estimulación económica forman parte de las discusiones, aunque las restricciones legales en EE.UU. dificultan las relaciones empresariales con Cuba.
“El sistema político cubano no es objeto de negociación, ni ninguno de sus dirigentes políticos. Trump está queriendo borrar la independencia de Cuba y eso es innegociable.”
La viceministra primera de Salud, Tania Margarita Cruz Hernández, reveló cifras alarmantes sobre la crisis sanitaria: 96.000 pacientes en listas de espera para intervenciones quirúrgicas, incluyendo más de 11.000 menores, y miles de mujeres embarazadas sin acceso a ecografías. La precaria situación pone en riesgo la vida de los cubanos, agravada por el embargo y la escasez de recursos.
El ministro de Educación Superior, Walter Baluja, destacó la dificultad de mantener la calidad educativa en medio de la crisis energética, que ha obligado a descentralizar la matrícula universitaria y ha generado desigualdades mayores que durante la pandemia.
Mientras tanto, la llegada del Convoy Nuestra América, con 20 toneladas de ayuda humanitaria y 500 activistas internacionales, genera expectativas divididas entre la población. Algunos dudan que la ayuda llegue efectivamente a quienes la necesitan, mientras otros señalan a Estados Unidos como responsable de la crisis y llaman a la unidad social.
“Lo que estamos haciendo aquí va mucho más allá de la entrega de alimentos, medicamentos o equipos solares. Estamos creando un frente popular de solidaridad con el pueblo de Cuba ante un escenario extremadamente crítico.” - David Adler, organizador del convoy
El viceministro cubano criticó además el boicot energético y las amenazas recientes desde EE.UU., agradeciendo la ayuda humanitaria externa pero insistiendo en la necesidad de que los países puedan negociar libremente con Cuba sin interferencias.