Un duelo interrumpido por la violencia
La actriz colombiana de cine para adultos Esperanza Gómez reveló detalles de su vida personal en una entrevista con el programa 'La Red', donde contó el difícil momento que vive tras la muerte de su esposo Ernesto, ocurrida el 30 de octubre de 2025 a causa de un cáncer de riñón que hizo metástasis. Según Gómez, durante la pandemia dejaron de hacerle exámenes por miedo al covid, y cuando se los reanudaron, la enfermedad ya se había extendido.
Desde su fallecimiento, la actriz sueña con él casi a diario. "Me dice que está conmigo, que no me ha abandonado, porque nos hicimos esa promesa antes de que él muriera, de que en el más allá seguiríamos juntos", confesó.
Amenazas de muerte y exilio forzado
La tristeza por la muerte de su esposo se transformó rápidamente en ansiedad y angustia. El día del funeral de Ernesto, Esperanza recibió amenazas de muerte. "Ni siquiera me lo dejan llorar tranquilo porque ahora tengo que tener una preocupación extra", lamentó. De inmediato, ella, su cuñada y su suegra —también víctimas de las intimidaciones— debieron salir del país antes de que terminara el 2025.
- Desconocidos violentaron la propiedad que la pareja tenía en Cali y la saquearon, un hecho que está en investigación por parte de la Fiscalía.
- "Cuando sienten que estás desprotegido, llegan a quitarte absolutamente todo lo material que tu pareja te ha dejado. Son mafias muy fuertes", dijo la actriz.
- Actualmente permanece en algún lugar de Estados Unidos, profundamente afectada por lo sucedido.
El impacto en la salud mental y la batalla legal
Todos estos hechos han impactado la salud mental de la actriz. "Cuando sienten que estás desprotegido, llegan a quitarte absolutamente todo lo material que tu pareja te ha dejado. Son mafias muy fuertes", reiteró. Además, recientemente la Corte Constitucional falló a favor de la creadora de contenido para adultos en una demanda contra Meta, que publicó y compartió con el alto tribunal una serie de medidas para zanjar el debate sobre la moderación de contenidos en redes sociales y el derecho a la libre expresión. El litigio continúa.