Un operativo sin precedentes: la estación V32 en acción
El 28 de febrero, tras un ataque de Israel y Estados Unidos contra Irán, el país cortó internet por completo. En medio de este apagón, una estación de números conocida como V32 comenzó a emitir una serie de cifras en farsi, el idioma local. Esta señal, repetida varias veces al día, puede escucharse a miles de kilómetros y está destinada a transmitir mensajes cifrados a agentes dentro de Irán.
El impacto en la comunidad: comunicación segura en tiempos de crisis
Las estaciones de números, utilizadas principalmente durante la Guerra Fría, nunca desaparecieron. Su fortaleza radica en funcionar incluso cuando se cae internet y ser casi imposibles de rastrear sin el libro de códigos adecuado. En la actualidad, sirven para mantener comunicaciones unidireccionales con agentes en territorios hostiles, evitando la detección y censura digital.
“Durante la Guerra Fría se usaban para enviar instrucciones cifradas a agentes en entornos hostiles. Hoy siguen existiendo porque el mundo digital está más vigilado y controlado”, explica David Marugán, experto en seguridad y radiocomunicaciones.
Estrategias y desafíos técnicos para neutralizar la señal
Neutralizar estas emisiones es complejo. Se pueden generar interferencias (jammers) para dificultar la recepción, pero la estación puede cambiar frecuencias, horarios o ubicaciones. La única forma efectiva es localizar y desmantelar físicamente el transmisor, algo difícil sin la cooperación del país emisor.
En el caso de V32, se sospecha que se emplea un 'bubble jammer' iraní, utilizado para censurar emisoras en persa como Radio Farda o BBC Persia.
Un método seguro y silencioso para agentes en terreno
Los receptores utilizan papel y bolígrafo para anotar y descifrar los mensajes, que luego son destruidos para evitar rastros digitales. Esta comunicación es unidireccional, lo que impide detectar a quienes la reciben, aunque requiere otros canales para que los agentes respondan.
“El receptor no transmite nada de vuelta, por lo que es imposible localizar a quienes la reciben, pero necesitan otros canales para responder”, señala Tony Ingesson, especialista en inteligencia.
Herencia histórica: Cuba y Rusia como principales usuarios
Aunque el resurgimiento de esta tecnología en Irán es reciente, Cuba es el país con mayor tradición en estaciones de números. Rusia y Cuba han sido históricamente los principales operadores de estas señales, con estaciones también en Polonia, Taiwán y Ucrania antes de 2022.
El conflicto en Irán y la amenaza a Cuba por parte de EE. UU. han vuelto a poner en primer plano esta herramienta de espionaje que, pese a su antigüedad, sigue siendo vital para la comunicación clandestina en un mundo cada vez más digitalizado y vigilado.