En un episodio tenso en Oriente Medio, el pasado 3 de abril las fuerzas iraníes derribaron un avión de combate F-15 estadounidense en el sur de Irán, marcando la primera baja aérea de Estados Unidos en la región.
La aeronave llevaba dos tripulantes a bordo; mientras uno de ellos fue rescatado con vida, el otro permanecía desaparecido hasta el momento.
El presidente Donald Trump confirmó a través de su cuenta en la red social Truth que el piloto rescatado estaba siendo perseguido antes del operativo de salvamento.
Ese mismo día, otro avión estadounidense, un A-10 Warthog, se estrelló en el estrecho de Ormuz, pero su piloto fue rescatado con vida de forma inmediata.
“Rescatan a uno de los tripulantes de un avión militar de Estados Unidos”, reportó la agencia AFP, destacando la importancia del operativo en medio de la crisis.
Este suceso se produce en un contexto de alta tensión en Oriente Medio, donde los enfrentamientos y derribos de aeronaves han aumentado la preocupación internacional.