La segunda audiencia del juicio contra Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, celebrada en la corte federal del Distrito Sur de Nueva York, reunió a un grupo de venezolanos que sufrieron prisión y tortura política bajo el régimen chavista. Estos ex presos, ahora en el exilio, presenciaron de cerca el proceso judicial contra el expresidente venezolano, cuya imagen demacrada les recordó sus propias experiencias en prisión.
Carola Hernández, quien estuvo encarcelada un año y fue torturada antes de ser enviada a la cárcel militar de Ramo Verde, señaló que Maduro mostraba signos visibles de desgaste, similar a cómo se veían los presos políticos en Venezuela. Hernández y otros asistentes hicieron fila desde la madrugada para representar a los cientos de venezolanos que permanecen encarcelados por motivos políticos.
Maduro y Flores comparecieron vestidos con uniformes carcelarios federales, y aunque participaron en la audiencia tomando notas, no mostraron interacción con el público venezolano presente. Su abogado, Barry Pollack, defendió mociones para que el Estado venezolano financie la defensa del expresidente y su esposa, o en su defecto, para que se desestimen los cargos por falta de recursos.
El juez Alvin Hellerstein, a sus 92 años, escuchó los argumentos de ambas partes y concluyó la sesión sin resolver las mociones presentadas. Los venezolanos presentes reflexionaron sobre la gravedad de las acusaciones y la continuidad del sufrimiento de quienes permanecen presos en Venezuela, mientras el juicio sigue su curso.
“Está demacrado, como nos veíamos nosotros cuando estábamos presos allá, pero se ve todavía en demasiado buen estado para todo lo que han sufrido los que están todavía en Venezuela.” - Carola Hernández, ex presa política venezolana
Entre los asistentes también estaba Daniela Rivas, quien expresó su sorpresa al escuchar en persona los relatos de tortura y encarcelamiento y al ver a Maduro y Flores en carne y hueso. Para ella, el juicio representa una oportunidad para confrontar la realidad del régimen chavista y sus consecuencias.
La audiencia en Nueva York es un capítulo sin precedentes que no solo juzga a una pareja acusada de narcoterrorismo, sino que también pone en evidencia la lucha y el sufrimiento de miles de venezolanos que siguen enfrentando persecución política y violaciones a los derechos humanos en su país.