Hasta hace unos meses, hablar de la tensión que produce el proceso electoral en Colombia era tan solo una anécdota. Hoy, esa misma tensión ha evolucionado hacia una especie de patología social que ha roto amistades, ha dividido familias y además ha generado en muchas personas una sensación de catastrofismo que nubla la perspectiva de lo que vendrá después de las elecciones.
El llamado a la convivencia
Diego Vargas, especialista en Psiquiatría de la Universidad El Bosque y presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría, señaló que 'gane quien gane, el lunes todos tenemos que seguir conviviendo con los demás'. En entrevista, analizó cómo las emociones se exacerban en situaciones de polarización como la que vive Colombia en estas elecciones.
Es natural que los seres humanos nos pongamos en estado de alerta frente a la incertidumbre, como una manera de ponderar escenarios probables y tomar precauciones hacia el futuro. Pero cuando las emociones se desbordan y superan a la razón, ese estado de alerta erosiona la salud individual, deteriora las relaciones sociales y termina convirtiendo el presagio de un futuro turbio en una realidad.
Gane quien gane, el lunes todos tenemos que seguir conviviendo con los demás.