Camilo Rojas entregó su vida por la pasión por el Atlético Bucaramanga
Camilo Andrés Rojas, de 24 años, era un hincha fiel del Atlético Bucaramanga que acompañaba a su equipo tanto en partidos locales como internacionales. Incluso viajó a Belo Horizonte, Brasil, para presenciar un encuentro de la Copa Sudamericana. Miembro activo de la barra Siempre Adelante de la Fortaleza Leoparda Sur, era reconocido por su actitud pacífica y su compromiso con el deporte.
Un ataque fatal tras el clásico del Oriente en Cúcuta
El martes 27 de enero, Camilo viajó con un grupo de amigos a Cúcuta para presenciar el partido entre Atlético Bucaramanga y Cúcuta Deportivo en el estadio General Santander. Tras el empate 2-2, y luego de los desmanes protagonizados por hinchas locales, Camilo se separó del grupo y fue atacado con arma blanca en las inmediaciones del estadio. Fue trasladado a un centro asistencial, pero falleció debido a la gravedad de sus heridas.
“Era una excelente persona, le gustaba el fútbol, era estudiante, hijo ejemplar, echado pa’ lante y amigo incondicional. Su sueño fue viajar a Brasil a ese partido y lo logró”, recordó un compañero.
El impacto de la tragedia en la comunidad y las autoridades
La muerte de Camilo ha generado conmoción entre sus amigos, familiares y la hinchada del Atlético Bucaramanga. Sus compañeros destacan su carácter pacífico y su compromiso con la barra. Por su parte, el alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, condenó el asesinato y llamó a fortalecer los procesos de barrismo para promover la sana convivencia en los estadios.
“Lo que debería ser una fiesta deportiva se ha convertido en un escenario de violencia y muerte, con familias que hoy pierden seres queridos”, afirmó el alcalde.