La intervención estatal sobre las Entidades Promotoras de Salud (EPS) donde participan las Cajas de Compensación Familiar ha generado un impacto negativo en la estabilidad financiera y operativa del sistema de salud. Según un informe reciente de Asocajas, esta situación ha provocado un incremento en las deudas y reclamos contra estas EPS.
Desde la implementación de medidas de intervención forzosa en 2024, las Cajas de Compensación han sido apartadas de los órganos de gobierno corporativo de EPS como Nueva EPS, Saviasalud, Famisanar y Servicio Occidental de Salud (S.O.S), perdiendo así toda capacidad para tomar decisiones administrativas, financieras, técnicas o estratégicas.
La administración y control de estas entidades ahora está en manos de agentes interventores designados por la Superintendencia Nacional de Salud, quienes ejercen autoridad total sobre su operación y gestión.
“Las cajas no tienen injerencia alguna en las decisiones de las EPS intervenidas, lo que ha generado un deterioro financiero y operativo que afecta a los usuarios y al sistema en general”, señaló Asocajas.
Este escenario ha despertado inquietudes en el sector salud, incluyendo solicitudes públicas como la del presidente Gustavo Petro, quien pidió la renuncia del interventor de Nueva EPS, abriendo interrogantes sobre la continuidad y el futuro de estas entidades dentro del sistema de salud colombiano.