Diez minutos antes del vencimiento de un ultimátum impuesto por Donald Trump, Estados Unidos e Irán pactaron un alto el fuego temporal de dos semanas. Ambas partes presentan este acuerdo como un triunfo propio: Washington destaca la presión militar ejercida, mientras Teherán afirma haber resistido sin ceder en sus líneas rojas.
El impacto en la comunidad internacional
Pese a la tregua, las diferencias fundamentales sobre el programa nuclear iraní, las sanciones económicas y la presencia militar estadounidense en Oriente Medio siguen vigentes. Estas disputas marcan el escenario para las próximas negociaciones de paz que se llevarán a cabo en Pakistán.
La negociación será la prueba definitiva para determinar si la tregua puede convertirse en un paso hacia el fin del conflicto o si solo representa un alto temporal en la confrontación entre ambas potencias.