Una pregunta sencilla pero profunda motivó una investigación que podría transformar el apoyo nutricional en tratamientos oncológicos pediátricos: ¿podría la vida de un niño con cáncer cambiar con tan solo un bocado? Esta inquietud llevó a María Paula Deaza, gastrónoma y candidata a doctora en la Facultad de Ingeniería y la Facultad de Medicina de la Universidad de La Sabana, a iniciar un proyecto innovador.
Deaza trabaja en el desarrollo de postres especialmente diseñados para ayudar a mitigar algunos síntomas asociados al cáncer en niños. Su enfoque combina conocimientos de gastronomía, ingeniería y medicina para crear alimentos funcionales que no solo sean agradables al paladar, sino que también contribuyan al bienestar durante el tratamiento.
El impacto en la comunidad pediátrica
Esta investigación representa un avance significativo en la nutrición clínica para pacientes pediátricos oncológicos, ya que busca ofrecer alternativas que mejoren la experiencia alimentaria y el manejo de síntomas como la pérdida de apetito, náuseas o fatiga. Además, apunta a facilitar la recuperación y fortalecer el sistema inmunológico a través de ingredientes cuidadosamente seleccionados.
“La idea es que un postre no sea solo un alimento, sino una herramienta que aporte a la salud y calidad de vida de los niños que enfrentan el cáncer”, afirma María Paula Deaza.
Este proyecto se desarrolla en el marco académico de la Universidad de La Sabana, destacando la importancia de la colaboración interdisciplinaria para generar soluciones innovadoras en salud pública y nutrición pediátrica.