El juzgado de Instancia de Montoro, encargado de la investigación del accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero en Adamuz, Córdoba, realizó una inspección ocular en el kilómetro 318 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. Durante esta visita, la jueza Cristina Pastor y la Guardia Civil descubrieron que Adif había retirado y reemplazado más de 78 metros de vía, cifra que supera los 36 metros que la empresa había comunicado inicialmente al órgano judicial.
Adif informó al juzgado el 2 de marzo sobre la intención de cambiar 36 metros de carril en el kilómetro 317,264 de la vía 2, en sentido Madrid, labores enmarcadas dentro del mantenimiento ordinario. Sin embargo, la inspección reveló que además de estos metros, otros 42 habían sido sustituidos en febrero sin notificación previa, lo que generó la reprimenda de la jueza Pastor.
La jueza exigió a Adif abstenerse de realizar trabajos en la red ferroviaria del tramo de Adamuz sin un preaviso judicial de 15 días y previa autorización, para garantizar la transparencia y seguridad en la zona afectada.
La orden judicial especifica que este preaviso no será necesario en casos de intervención inmediata por motivos de seguridad, siempre que se informe de forma inmediata al juzgado sobre la urgencia de la actuación. Esta medida responde a la importancia de controlar cualquier labor en el tramo donde ocurrió el accidente que causó la muerte de 46 personas.
Además, la Policía Judicial de Córdoba recibió instrucciones para extender un acta sobre el material retirado —los 36 y 42 metros de vía— y proceder a su precinto, con la custodia de dicho material a cargo de Adif como depositaria judicial en la base de mantenimiento de Hornachuelos.
El interés judicial se ha intensificado tras la acción de Adif, que recogió muestras de carril y soldaduras en la zona del accidente días después del siniestro, sin coordinación previa con los investigadores oficiales. Este material también fue precintado y se están evaluando los análisis realizados por especialistas en soldaduras para esclarecer las causas del accidente.
La investigación continúa abierta y la jueza mantiene un control estricto sobre las labores de mantenimiento en el tramo afectado para evitar irregularidades y garantizar la seguridad ferroviaria.