El primer ministro británico, Keir Starmer, insistió este viernes en que presentará batalla ante cualquier rival que se presente para derrocarlo al frente del Partido Laborista y como primer ministro, después de que Andy Burnham, que aspira a sucederlo, fuera elegido diputado.
Si hay una contienda, entonces sí, me presentaré, competiré. Lo he dicho repetidamente. No voy a apartarme del puesto de primer ministro.
Las declaraciones de Starmer se dieron en Londres, luego de que Burnham ganara el escaño de Makerfield, en el noroeste del país, lo que le permite regresar al Parlamento como diputado e iniciar un proceso para sustituirle al frente del gobierno.
El ascenso de Andy Burnham
Burnham, quien ya fue ministro en gobiernos laboristas anteriores, ha capitalizado el descontento interno con la gestión de Starmer. Su victoria en Makerfield lo posiciona como el principal contendiente para liderar el partido y, eventualmente, el país.
La contienda interna amenaza con dividir al Partido Laborista en un momento clave, mientras el gobierno de Starmer enfrenta desafíos económicos y sociales. El mandatario, no obstante, se muestra firme en su intención de retener el poder.