La crisis de seguridad que dejó 16 personas asesinadas entre el viernes 26 y el domingo 28 de junio en Barranquilla volvió a abrir un duro enfrentamiento político entre el alcalde Alejandro Char y el presidente saliente Gustavo Petro, esta vez con acusaciones mutuas que escalaron desde el debate sobre orden público hasta señalamientos directos contra la familia del mandatario distrital.
Los hechos que desataron la controversia
El pasado 24 de junio, Char ya había cuestionado los diálogos con el Clan del Golfo y sostuvo que 'jugaba al congelado con los terroristas'. La nueva controversia se produjo luego de uno de los fines de semana más violentos registrados recientemente en la capital del Atlántico, que incluyó una masacre y un asesinato en el Malecón.
Según reportes oficiales, entre el viernes y el domingo se registraron 21 homicidios en el área metropolitana de Barranquilla, lo que encendió las alarmas de las autoridades locales y nacionales.
La seguridad en Barranquilla no puede ser moneda de cambio en negociaciones políticas. Exijo al gobierno nacional acciones concretas, no discursos.
El alcalde Char responsabilizó al gobierno de Petro por la ola de violencia, mientras que el presidente saliente respondió señalando presuntas fallas en la gestión local de seguridad y vínculos de la familia Char con grupos ilegales.
Reacciones y próximos pasos
Analistas políticos consideran que este nuevo episodio de confrontación podría escalar en los próximos días, especialmente con la cercanía de las elecciones regionales. Mientras tanto, la ciudadanía barranquillera exige respuestas urgentes frente a la creciente inseguridad.