El uso estratégico de las emociones en la campaña
A pocos días de la primera vuelta presidencial de 2026, investigadoras del Observatorio de Redes Sociales para Estudios en Psicología de la Universidad Católica de Colombia advirtieron sobre el uso estratégico de las emociones en las campañas políticas y el impacto que esto puede tener sobre la calidad del debate democrático y las decisiones de los votantes.
El análisis revela que el miedo, la ira y la esperanza son las emociones predominantes en los discursos electorales, utilizadas para movilizar a los ciudadanos y generar reacciones inmediatas. Expertas en psicología política señalan que el miedo, la indignación y el orgullo son empleados de manera calculada para influir en las decisiones de los votantes.
El impacto en la democracia
El estudio destaca que la estimulación emocional puede reducir la capacidad de análisis crítico de los votantes, llevándolos a tomar decisiones basadas en reacciones instintivas más que en una evaluación racional de las propuestas. Esto, según las investigadoras, pone en riesgo la calidad del debate democrático.
Las emociones no son negativas en sí mismas, pero cuando se usan estratégicamente para manipular, pueden erosionar la confianza en el sistema electoral y en los candidatos.
El análisis también encontró que la esperanza es utilizada como contrapeso al miedo y la ira, generando un contraste emocional que busca atraer a votantes indecisos. Sin embargo, las expertas advierten que esta estrategia puede ser igualmente manipuladora si no se basa en propuestas concretas.