Un cambio que ya está en marcha
El mercado laboral colombiano atraviesa una transformación normativa profunda con la ejecución de los cronogramas fijados en las recientes leyes de la República. A partir del 1 de julio, se activó una modificación sustancial en la remuneración de los empleados que cumplen turnos durante las jornadas que, por ley, corresponden a periodos de reposo.
El incremento automático del recargo busca reequilibrar los ingresos de las fuerzas productivas que sostienen la actividad comercial y de servicios del país en las fechas tradicionales de cese de actividades.
Del 80% al 90%: la ruta hacia el 100%
El ajuste legal modifica el recargo por laborar en jornadas de descanso obligatorio, elevándolo del 80 % al 90 %. Este incremento gradual forma parte de una hoja de ruta que tiene como meta definitiva restablecer el pago total del 100 % a partir del 1 de julio de 2027, modificando las prácticas de liquidación que se venían implementando en los departamentos de talento humano de las compañías en Colombia.
¿Cómo calcular el valor de una hora de salario mínimo trabajada en domingo?
- Tome el salario mínimo mensual vigente ($1.423.500 en 2026) y divídalo por 30 para obtener el valor del día: $47.450.
- Divida el valor del día entre 8 (horas de la jornada ordinaria) para hallar el valor de la hora ordinaria: $5.931.
- Aplique el recargo del 90%: multiplique la hora ordinaria por 1,9. Así, una hora dominical cuesta $11.269.
- Si la empresa aún no ajusta sus sistemas, recuerde que el recargo anterior era del 80% (factor 1,8), lo que daba $10.676 por hora.
Sectores más beneficiados y el impacto de la jornada de 42 horas
El incremento impacta especialmente a sectores como el comercio, la hotelería, la salud y los servicios de emergencia, donde los turnos dominicales y festivos son habituales. Además, la reducción progresiva de la jornada laboral a 42 horas semanales, que también avanza en el país, obliga a las empresas a reorganizar horarios y turnos para cumplir con la ley sin afectar la productividad.
Este ajuste no solo mejora los ingresos de los trabajadores, sino que también promueve una mayor equidad en el reconocimiento del tiempo de descanso como un derecho fundamental.