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OMS alerta por riesgos de las bolsas de nicotina que ya se venden en Colombia: expertos advierten efectos en la salud

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Foto: La voz del país

Explicativo Exclusivo suscriptores OMS alerta por riesgos de las bolsas de nicotina que ya se venden en Colombia: expertos advierten efectos en la saludEl consumo de 'snus' crece por su uso discreto y sin humo, mientras expertos alertan sobre sus posibles efectos en la salud.Se conocen también como “snus” o “pouches” y son pequeñas bolsas que se introducen entre el labio y la encía para liberar nicotina a través de la mucosa oral. Foto: IstockLink ​JUAN JOSÉ RÍOS - REDACCIÓN AND27.05.2026 23:24 Actualizado: 28.05.2026 08:51 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Las bolsas de nicotina ya se venden en Colombia con la misma facilidad con la que se pide una bebida o una comida a domicilio.Basta abrir una plataforma de domicilios para encontrar referencias con sabores a mango, menta, fresa o hierbabuena, en presentaciones que rondan entre los 12.000 y los 30.000 pesos. También aparecen en licoreras y tiendas de vapeadores, exhibidas en pequeños empaques coloridos que se parecen más a una caja de mentas que a un producto asociado históricamente al tabaquismo.Se conocen también como “snus” o “pouches” y son pequeñas bolsas que se introducen entre el labio y la encía para liberar nicotina a través de la mucosa oral. No producen humo ni dejan el olor áspero del cigarrillo tradicional. Y justamente esa ausencia visible es parte de su éxito: una forma de consumo silenciosa, portátil y difícil de detectar en colegios, reuniones o espacios públicos.En esa misma línea han vendido otra idea más atractiva, la de un producto limpio, lejano a la combustión, que no daña los pulmones. Pero según los expertos, el alcance de la sustancia va mucho más allá del mito del cigarrillo.La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó recientemente su primera alerta específica sobre estos productos, advirtiendo que su expansión mundial está ocurriendo con una velocidad que supera la capacidad de regulación de muchos países.“Los gobiernos están viendo una comercialización rápida de estos productos, sobre todo entre los adolescentes y los jóvenes, que son objeto de una agresiva y engañosa campaña comercial”, señaló Etienne Krug, jefe del Departamento de Determinantes de la Salud, Promoción y Prevención de la OMS.En ese sentido, expertos consultados por EL TIEMPO señalan que este producto podría ser el inicio en una cadena de adicción que genera dependencia a la industria tabacalera.La advertencia llega en medio de un mercado en crecimiento acelerado. Más de 23.000 millones de bolsitas de nicotina se vendieron en 2024, un 50 % más que el año anterior, y el mercado global alcanzó cerca de 7.000 millones de dólares en 2025, según estimaciones de la OMS.Su auge es especialmente fuerte en América del Norte y Europa, donde marcas que hace menos de una década tenían presencia limitada hoy ocupan cientos de miles de puntos de venta.En Colombia, se estima que estos productos llegaron alrededor del 2016, aunque no fueron ampliamente promocionados por la industria y siguen siendo una especie de secreto a voces, ocultos en cientos de campañas pedagógicas y controles, pero disponibles al alcance de la mano.La expansión, sin embargo, no puede entenderse solo desde las cifras. Para la OMS, detrás del crecimiento existe una estrategia comercial basada en sabores dulces, empaques llamativos, influencers y patrocinios deportivos y musicales que convierten la nicotina en un producto de apariencia cotidiana. “Los productos que contienen nicotina y aromas dulces están diseñados para ser adictivos”, sentenció Krug.Son pequeñas bolsas que se introducen entre el labio y la encía para liberar nicotina. Foto:VALAMO Studio El mismo núcleo: nicotinaLo cierto es que aunque desaparezca el humo, la sustancia central sigue siendo la misma. Germán Díaz, experto en Cesación Tabáquica y presidente del Departamento de Tabaquismo de la Asociación Latinoamericana del Tórax, explica que las bolsas contienen nicotina altamente adictiva junto con endulzantes y aromatizantes que aumentan su atractivo, especialmente entre niños, niñas y adolescentes.“La nicotina es una sustancia química clasificada como psicoactiva. Activa el cerebro y el sistema nervioso central y periférico. Lo que hace es que nuestro cuerpo libere sustancias que generan sensaciones de felicidad, euforia o bienestar. El problema es que el cerebro termina dependiendo de la nicotina para producir esas respuestas”, explica Díaz.Esa dependencia es precisamente la base de la adicción. Cuando el cuerpo deja de recibir nicotina aparecen síntomas de abstinencia y el cerebro comienza a exigir nuevas dosis para sostener los mismos estímulos químicos. Según Díaz, el órgano que más sufre en este proceso es el cerebro, especialmente en menores y jóvenes cuyo desarrollo neurológico aún no termina.La neumóloga María Fernanda Unigarro coincide en que el principal error alrededor de estos productos es pensar que el daño desaparece junto con el humo.“Hay un mito que romper y es que tenemos asociado el daño cardiovascular y el riesgo de cáncer únicamente a la combustión del cigarrillo. Pero hay informes que indican que la nicotina sola puede aumentar el riesgo de cáncer en diferentes tejidos y aumenta el riesgo cardiovascular”, afirma.La especialista explica que cuando la estimulación por nicotina ocurre de forma sostenida, aumentan riesgos como hipertensión, arritmias y remodelamiento cardíaco. También menciona efectos en otros sistemas del organismo: a nivel gastrointestinal, metabólico y neurológico.Pero la preocupación médica se concentra especialmente en los menores de 25 años. “Se ha demostrado que la nicotina altera los ejes de atención y aprendizaje, sobre todo en personas que todavía están en desarrollo”, explica Unigarro.“Cuando un cerebro se está desarrollando puede haber cambios estructurales importantes que comprometen incluso el deseo o la identidad. En menores vemos una mayor propensión a cuadros psiquiátricos”, complementa Díaz.Lo que cambia cuando desaparece el humoLa industria ha encontrado precisamente en la ausencia de combustión uno de sus argumentos de defensa. Al no existir humo ni aerosol visible, las bolsas son presentadas como una forma “más limpia” de consumir nicotina. Pero los expertos consultados por EL TIEMPO insisten en que el cambio no elimina el riesgo, sino que modifica parte del mecanismo de daño.“Cuando se pierde la combustión solo se pierde una de las tantas formas de dañar el cuerpo”, explica Díaz. “Disminuye la forma de dañar las células del pulmón, pero sigue dañando la mucosa oral, los vasos sanguíneos y el sistema nervioso”.En las bolsas, la nicotina entra directamente por la cavidad oral y permanece allí durante varios minutos. Según Unigarro, el consumo promedio puede durar cerca de media hora, lo que implica una exposición prolongada de la mucosa oral a concentraciones altas de nicotina y otras sustancias químicas.En ese sentido, Díaz describe efectos locales como edemas, ardor, inflamación, vejigas, placas blanquecinas y molestias persistentes en la boca. “Las personas empiezan a presentar dolor para la apertura oral o sensaciones anómalas en la cavidad oral”, explica.Pero el impacto no se queda únicamente en la boca. Los especialistas describen también efectos sistémicos agudos relacionados con intoxicación por nicotina: taquicardia, hipertensión, cefalea, insomnio y alteraciones neurológicas, especialmente en menores de edad.Unigarro menciona que buena parte de estas alertas comenzaron a hacerse visibles con el auge de los cigarrillos electrónicos o mal llamados vapeadores.“Hay reportes de niños menores de nueve años que llegan a UCI o urgencias con mareos severos, vértigo, cefalea, hipertensión, taquicardia, alteración del estado mental y niveles muy altos de nicotina”, señala.La neumóloga explica que, en concentraciones bajas, la nicotina tiene inicialmente un efecto estimulante, pero en dosis altas puede comportarse como un depresor del sistema nervioso. “En fases tardías puede generar estupor, confusión e incluso falla respiratoria”, advierte.A eso se suma la preocupación por otras sustancias presentes en las bolsas. Unigarro menciona las nitrosaminas, compuestos asociados a tumores malignos, mientras Díaz señala que algunas presentaciones contienen concentraciones particularmente altas de nicotina, además de sales, humectantes y aromatizantes cuyos efectos todavía generan inquietud médica. En otras palabras: el humo desaparece, pero la nicotina —y buena parte de sus riesgos— permanece intacta.Una estrategia de adaptaciónEn Colombia, según Díaz, estos productos comenzaron a circular alrededor de 2016, aunque no existe una fecha exacta de llegada.Su aparición, sostiene, no fue casual. La industria tabacalera priorizó primero el posicionamiento de cigarrillos electrónicos y vapeadores y, cuando comenzó a aumentar la regulación y la educación sobre esos dispositivos, impulsó nuevas formas de administración de nicotina.“Lo único que cambia es la forma de suministrarla. El objetivo sigue siendo vender nicotina”, resume.La OMS observa el mismo patrón a escala global. Influencers, sabores dulces y mensajes como “en cualquier momento y en cualquier lugar” forman parte de campañas que buscan convertir estos productos en objetos cotidianos y compatibles con la vida diaria. Para los expertos, el problema es que esa normalización reduce la percepción de riesgo, especialmente entre menores de edad.Para Vinayak Prasad, responsable de la campaña antitabaco de la organización, el problema no es solo comercial sino sanitario. “Las bolsas de nicotina no son productos libres de riesgo y no deberían comercializarse de manera que generen una nueva generación adicta”, afirmó.Jorge Alday, director de STOP, organismo de vigilancia de la industria tabacalera, fue más allá y describió estas bolsas como “pequeñas semillas de una epidemia que las tabacaleras están plantando por todas partes”.En el fondo, la lógica que describen tanto la OMS como los especialistas colombianos es parecida: cada vez que un formato comienza a perder legitimidad o enfrenta regulación, aparece otro producto capaz de conservar el consumo bajo una apariencia distinta. Menos visible, más portátil y socialmente más aceptable.La regulación en ColombiaMientras el mercado avanza, la regulación intenta alcanzarlo. La OMS advierte que cerca de 160 países todavía no tienen legislación específica para controlar estos productos y solo 16 prohíben su venta.En Colombia, la Ley 2354 de 2024 amplió la regulación existente sobre tabaco y sistemas electrónicos de administración de nicotina para incluir también productos orales como las bolsas de nicotina. Sobre el papel, explica Díaz, las restricciones ya existen: prohibición de venta a menores, advertencias sanitarias, limitaciones publicitarias y control sobre sabores y diseños.El problema, advierte, es la aplicación real de la norma en un entorno donde los productos siguen circulando con facilidad en plataformas digitales, licoreras y tiendas especializadas.La gran paradoja del fenómeno es que la nicotina logró sobrevivir al desgaste del cigarrillo cambiando de apariencia. Perdió el humo, el olor y parte del estigma, pero no su capacidad de generar dependencia. Para los expertos, el problema de fondo sigue siendo el mismo; lo que cambió ahora solo fue el empaque y cómo puede pasar desapercibido.JUAN JOSÉ RÍOS - REDACCIÓN AND Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Conforme a los criterios de Saber más Temas relacionadosTabacoSaludOMS SugerenciasBOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.Registrate

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